Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

domingo, 17 de mayo de 2009

Dark City - Memento Carpe Diem - Capítulo 5 (parte XLII)


Al día siguiente le mandé a mi hija un mensaje de texto al móvil, comenté que quería verla el sábado a eso de las diez en mi casa. Por supuesto en otro envié mi dirección y le dije que viniera lo más cómoda posible, que teníamos una cita pendiente. Seguramente ella recordaría lo que habíamos hablado semanas atrás. Sonreí tras observar en la pantalla de mi móvil su respuesta, estaba de acuerdo y parecía bastante emocionada. Las cosas con ella se iban encauzando, muy a pesar de lo que dijera un capullo que nunca tuvo la oportunidad de ser amado. También me puse en contacto con mi secretario, le pedí que enviara el trabajo por mail y fax. No iría al despacho, estaba algo agotado. Por la tarde simplemente fui a comprar una moto exacta a la que compré para Hizaki, lo hice en compañía de mi hijo pequeño.

-Oto.-gritó al entrar en la gran superficie de venta de ciclomotores.

-Sí, motos como las de papá.-puso sus manos sobre mi rostro y comenzó a reír.

-Buenas tardes ¿puedo ayudarles?-preguntó una mujer de entorno a la edad de Miho y con un aspecto algo masculino, pero sin dejar de ser femenina en su expresión y maquillaje.

-Oto.-señaló una de las más grandes y caras, ese niño tenía buen gusto sin él pretenderlo.

-Vaya su hijo tiene buen gusto.-comentó con una sonrisa.

-Justamente vengo buscando un ciclomotor de gran cilindrada, he pensado en una Honda CBR 6000.-la chica dejó prácticamente los ojos en blanco.-Hace un año me llevé el modelo que acababa de salir de fábrica, lo tengo tanto yo como mi hijo y deseo otra pero totalmente en negro. Quiero el modelo exacto, ¿podría ser?-pregunté y ella asintió.

-Acompáñeme.-comentó caminando algo apresurada. Supuse que sería su primer día en aquel departamento cara al público o quizás su primer día de trabajo.

-Viene a costar unos doce mil doscientos euros.-para mi no era problema el dinero, si bien ella me miró mordisqueándose el labio.

-Me la llevo, deseo adquirirla inmediatamente. Ustedes admitían tarjeta de crédito ¿no es así?-aún la desconcerté más, estaba decidido a comprar y para ella sería una alta comisión por esa venta.

-Ha hecho una excelente elección.-cuando dijo aquello observé los equipamientos que existían para poder conducirla.

-La joven para quien compro la moto tiene aproximadamente su talla y querría equipamiento suficiente para que pueda conducirla sin el mayor riesgo.-se giró instintivamente buscando los cascos, guantes, monos y botas.

-Los tiene justamente en el pasillo del fondo.-sonreí y ella me sonrió intranquila.

-Es mí.-

-Es su primer día.-la interrumpí.-Sé que es eso, yo también lo viví mientras llevé una de las empresas de mi padre. Créame, conmigo no tendrá problema.-mi hijo me dio un beso en la mejilla y me hizo reír.

-Atu.-murmuró y ella entonces hizo cábalas. A veces me sentía cómodo de que la mayoría de las personas fueran tan analfabetas en política.

-¿Atsushi Sakurai?-interrogó y yo sonreí ampliamente.

-Sí, así es. ¿Podemos seguir con el proceso de compra?-ella asintió nerviosa, quizás aún más confusa de que fuera tan cercano y no tan frío como aparentaba.

-¿Desea que sea el equipamiento del mismo color que la moto?-cuestionó mientras caminaba delante y yo lo hacía detrás con el bebé en mis brazos.

-Sí, por supuesto todo a juego y deseo que el juego de llaves lleve letra M. Como he dicho es un regalo, deseo que sea lo más especial posible.-era su cumpleaños, no le iba a regalar tan sólo una estúpida canción sino que haría algo más especial y que seguramente no me aceptaría.

-De acuerdo, así será.-tomó uno de los cascos que eran de su talla y lo dejó frente a mí en un pequeño mostrador blanco. Junto a él dejó un mono y guantes.-¿De qué talla son sus botas?-sobre eso no tenía idea.

-Me disculpa cinco minutos y llamo a su madre ¿de acuerdo? Podré decirle bien las tallas de cada prenda salvo el casco.-ella asintió y yo me giré buscando un lugar donde no se escuchara demasiado ruido.

Tras recorrer con la vista el local decidí que el aseo de caballeros sería el apropiado, entré y cerré el pestillo de una de las cabinas y marqué el teléfono de Megumi. Ella me dio todas las indicaciones. El niño reía tirando de mis cabellos y yo rogaba que se estuviera quieto, porque hablaba por teléfono de algo importante. Terminé por comprar todo lo que llevaba en mente junto a un peluche de dado que mi hijo insistió en comprar. Jun para mí era hijo mío y se merecía el mismo trato que los demás. Días más tarde comenzaría la aventura de presentar a mis dos hijos mayores, de dejarlos frente a frente y esperar que no terminaran matándose.

8 comentarios:

Sophie dijo...

pues del foro http://valjhamia.mforos.com. Si no, no me hubiese atrevido...

No creeis que es absurdo comunicarnos asi?
Si al conocerme no os agrado borradme de msn y hotmail. No creeis?

Sophie dijo...

Os juro que mi intención no es dañaros, calumniaros o perjudicaros.
Siempre he buscado a la persona a la que dar mi existencia, y sois...no tengo palabras para clasificar lo que despertais en mi. Si este modo me permite acercarme a vos no lo abandonaré. Me siento feliz de poder hablar aunque sea asi.
Aunque, siento decir que mi deseo por hablar con vos crece...
¿Acaso no hay posibilidad de que me veais como amiga, o simplemente admiradora?




Esperando contestación...Sophie

Sophie dijo...

Seré una ilusa, pero no me importa nada de eso. Duele saber que amais a otra persona. Aunque no os amará como yo. Duele entender que sois timido, al igual que yo aunque no lo demuestre, y la posesividad que demuestran vuestros relatos no pueda agraciarme a mi.
No es necesario que me considereis vuestra amiga, en cambio yo lo haré.
Porque para mi sois mi maestro, mi sueño, el vampiro que he esperado encontrar, y alguien a quien espero poder decir que amo.

Sophie dijo...

Desearía no saberlo. No se porqué tiene que doler. Nunca imaginé al gran Lestat amando. Y esa realidad duele. No puedo permanecer cerca de vos? Tanto despreciais al mundo que os rodea?
Los conocidos inicialmente son desconocidos. Solo dadme una oportunidad, dado que habeis robado mi orgullo.

Sophie dijo...

Concededme unos minutos para exponeros claramente mis porqués.
Deciis que os duele algo, que sentiis pena por lo innombrable a mis oidos. Y vuestra amada no hace nada?
Si me deciis que ella no os da el consuelo o la ayuda que necesitais, claramente no me rendire.

Cuando esa pasión que ella os otorga se esfume y la vuestra aun se encuentre sedienta...qué hareis?

Sophie dijo...

Se tanto como me permitiis, tanto como descifro de vuestros relatos, confesiones, pecados...
Seguiré luchando, y tomadlo como una amenaza si quereis, pues todo lo que soy y he preservado, mi integridad fisica y moral ha sido reservada con un único fin. Amais a otra mujer, y rompiendo mis principios, lucharé por hacer que vuestra mirada se pose en mi.

Sophie dijo...

La traición es un rasgo humano, siento deciroslo. Y el peso siempre quedaría entre dos. Cuando hallas el amor, no puedes dejar que se esfume. Y yo no pienso hacerlo. Aunque me convierta en cenizas por un amor apagado y de un solo sentido, seguiré aguantando.

Lo siento si mis palabras no son tan cautivadoras como las vuestras.

Sophie dijo...

y por ello desgraciadamente, entre otras cosas, yo os amo.

Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt