
Pues nada que me he vuelto a aficionar a este anime/manga...otra vez. Hacía algún tiempo que no lo veía y...ahí está...esperandome. He vuelto a ver todo desde el principio y ya voy por el capítulo en el que lo dejé hace algún tiempo, es más creo que lo he superado. Este año solo he visto trozos y ante la asistencia de un compañero de clases lo he vuelto a ver...a vivir y a disfrutar. Bleach es más que un anime. Pues esta imagen es del manga, pero coloreado (ahi pone quien lo hizo, firmadito) y la verdad es que le quedó bastante bien. Cuelgo esta imagen porque ejem... en bestia e idiota le gano a Renji, pero mi pareja es como ella y la verdad... a veces xD digo que es demasiado similar su comportamiento y da miedo. Aunque no es el único personaje de anime a quien se puede comprar Romanus, sino también a otros de videojuegos (vease Iori)cuando le cabras o lastimas algo que quiere. Dice que mi mayor halago hacia su persona ha sido llamarle ser cruel sin escrúpulos entre otras cosas...algunos intentan buscar cosas amorosas para sus parejas, otros diciendole bestia arrancacorazones hacemos que caiga rendid@s a nuestros pies...lo que hay que ver y oír.
A veces me pregunto si alguien me escucha, si mi voz no es un eco retumbando las paredes. Cuando digo algo, parece que mis palabras se esfuman y quedan destruidas por completo. Sin embargo, cuando te miro a ti todo cambia. Tus manos enlazadas a las mías, tus labios besando mi frente en señal de complicidad y esa sonrisa. Todo se esfuma en mis sueños, todo. Al despertar también estás, de otra forma incorpórea pero estás. Camino por el mundo con tu nombre en mi mente y mi corazón en el bolsillo. Mi corazón ya no es mío, e intento mandártelo por correo junto a una nota de amor desgarrada.
Soy un ente cruel, despiadado en ocasiones y venenoso. Intento ser frío, firme en mis convicciones y al final…todo se diluye frente a ti. Deseo agarrarte por tus caderas, deslizar mis labios por los tuyos y quedarme sin aliento. Más que un deseo es la necesidad del día a día. Caminar de la mano junto a ti, escuchar tu voz un instante y luego sonreír. Necesito tantas cosas, busco tantas cosas…pero ese hueco de vacío que dejan todas ellas las lleno con la fantasía de mi mente. Existes, pero poder estar a tu lado aún no lo he conseguido. Sin embargo, en mi mente hay imágenes de ambos recorriendo las calles de esta ciudad maldita. A veces me pregunto si nuestras almas se unen en las pocas horas en las que coincidimos cuando dormimos.
Quiero agarrarme a ti, como un niño pequeño. Arrodillarme y llorar ante tu belleza, como si fueras una diosa y al final gritar “milagro” como hacen los hombres de fe. Gracias a ti creo en mí, en ti y en todo lo que hemos creado. Pero tenerte tan lejos, durante tanto tiempo, me está desquiciando. Sé que tú lo notas, notas que cada día estoy más enganchado a tus atenciones. También que a veces lloro impotente, a solas, porque no puedo acariciar tu piel. Y he ahí el problema, pero jamás te dejaré. Prefiero esta condena, aguantarla durante meses o años, para al final conseguir el premio tan esperado…tus labios.
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