Este texto no caerá en el olvido, como no caerá Marius. Lo compuse como regalo, un simple regalo, para una gran persona. Tiene como ocho meses y aún sigue vivo en su mente. No lo había colgado antes porque lo perdí de mi ordenador, por crueldades del destino, sin embargo esa persona, mi Marius Romanus, me lo ha devuelto. Imagen creada por esa criatura tan mágica y de leyenda...Marius... mi maestro. ¿Cuántas veces me has sacado de líos? yo he contado unas ocho y subiendo...
Su mirada quedó aplastada por la oscuridad que reinaba desde hacía varias horas. Un río dorado se desplegaba en medio de la nada, un hueco frío lleno de humedad era su legado y reino. Un príncipe arrojado a la nada, un hombre de las tinieblas, un ser sin duda misterioso como bello. Las ropas plegadas sobre su cuerpo, sus sentimientos encarcelados en su mente y la demencia le arrojaba a pintar trazos de ninfas que una vez conoció.
El don portaba le poseía, sus manos eran presas del deseo y se encaminaban al lienzo. Hermoso como hacía milenios, impasible con volcanes en su interior. Satisfecho con la verdad, con ser un mecenas, con la sinceridad que deslumbraba en su mirada y los secretos que guardaba en su vieja alma. El rojo carmín en sus vestimentas era su emblema, una capa que le arropaba y le arropa desde que tiene conciencia en las brumas de la luna.
Encerrado en sus pensamientos, su memoria, su ira controlada y su fortaleza. La vida, un largo legado. Sin duda un hombre de su tiempo, creado y forjado para convertirse en un dios. La perfección tan sólo existe en su jardín lleno de ninfas todas con el mismo nombre bajo la mirada de sus pinceles.
Hijo de los milenios, vividor de los siglos, mago del don oscuro, pintor e historiador de alma pura. Convoca la paciencia que a veces le falta, impaciente y amante de sabias palabras. Creo la belleza que otros devastaron, hipnotizó con su esencia que otros lastimaron mas aun así sigue como las figuras de un museo contemplando como pasa el tiempo.
¿Quién dijo que la memoria no se conserva? ¿Qué la belleza no es astuta? ¿Qué Roma quedó en el olvido? Él por desgracia tiene en su memoria lágrimas e ira, dolor y un pesar que le acompaña. Se convirtió en un marginado de las sombras por culpa de un cruel encantamiento, de la danza del fuego sobre su piel. Salvó a los Padres para darles un trono, vio roto el encanto por un ángel que buscaba la verdad que tenía ante sus ojos. Perdió a su amada en dos ocasiones, la dama de Botticelli y todo lo que amo de la lejana Rusia el tiempo se lo arrebató de forma trágica. Malos momentos, gratos rasgos sobre el óleo.
Venecia, Roma, Constantinopla…cuantos lugares pisó su capa tintada con rojo sangre… ¿Por qué Hijo de los milenios? Porqué no pintor coetáneo de Baco o Venus, ser lleno de misterios, guardián acérrimo de sus tesoros…los pocos recuerdos que aún no ha mostrado. Sin duda…un legado demasiado extenso como para componerlo en cuatro párrafos dispersos. La historia la escribió con su mirada, sus palabras y sus pisadas. Creado por el paso del tiempo como un ser de porcelana, un ángel que surca los vientos, la sonrisa sosegada con la mente inquieta…Marius…un ser distinto a todos los que nos movemos por el vientre de la madre tierra y la senectud del padre tiempo.
El don portaba le poseía, sus manos eran presas del deseo y se encaminaban al lienzo. Hermoso como hacía milenios, impasible con volcanes en su interior. Satisfecho con la verdad, con ser un mecenas, con la sinceridad que deslumbraba en su mirada y los secretos que guardaba en su vieja alma. El rojo carmín en sus vestimentas era su emblema, una capa que le arropaba y le arropa desde que tiene conciencia en las brumas de la luna.
Encerrado en sus pensamientos, su memoria, su ira controlada y su fortaleza. La vida, un largo legado. Sin duda un hombre de su tiempo, creado y forjado para convertirse en un dios. La perfección tan sólo existe en su jardín lleno de ninfas todas con el mismo nombre bajo la mirada de sus pinceles.
Hijo de los milenios, vividor de los siglos, mago del don oscuro, pintor e historiador de alma pura. Convoca la paciencia que a veces le falta, impaciente y amante de sabias palabras. Creo la belleza que otros devastaron, hipnotizó con su esencia que otros lastimaron mas aun así sigue como las figuras de un museo contemplando como pasa el tiempo.
¿Quién dijo que la memoria no se conserva? ¿Qué la belleza no es astuta? ¿Qué Roma quedó en el olvido? Él por desgracia tiene en su memoria lágrimas e ira, dolor y un pesar que le acompaña. Se convirtió en un marginado de las sombras por culpa de un cruel encantamiento, de la danza del fuego sobre su piel. Salvó a los Padres para darles un trono, vio roto el encanto por un ángel que buscaba la verdad que tenía ante sus ojos. Perdió a su amada en dos ocasiones, la dama de Botticelli y todo lo que amo de la lejana Rusia el tiempo se lo arrebató de forma trágica. Malos momentos, gratos rasgos sobre el óleo.
Venecia, Roma, Constantinopla…cuantos lugares pisó su capa tintada con rojo sangre… ¿Por qué Hijo de los milenios? Porqué no pintor coetáneo de Baco o Venus, ser lleno de misterios, guardián acérrimo de sus tesoros…los pocos recuerdos que aún no ha mostrado. Sin duda…un legado demasiado extenso como para componerlo en cuatro párrafos dispersos. La historia la escribió con su mirada, sus palabras y sus pisadas. Creado por el paso del tiempo como un ser de porcelana, un ángel que surca los vientos, la sonrisa sosegada con la mente inquieta…Marius…un ser distinto a todos los que nos movemos por el vientre de la madre tierra y la senectud del padre tiempo.

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