Sobre mí han mentido muchas veces.
Algunos se han hecho pasar por mí, se han paseado por ahí con ropas
baratas y un aspecto similar al que creen que puedo tener gracias a
las películas que se basan en mi historia, mi drama, mi verdad y mi
maldición. Me siento orgulloso de tener seguidores tan complacientes
y deseosos de ser como yo, pero sólo hay un único Lestat.
He visto muchas veces el mundo
derrumbarse miles de veces frente a mí. Me he sentido solo y
decepcionado con mis decisiones, mis argumentos y los resultados
pobres de mis salvajes aventuras. Muchas veces he recapacitado
intentando mantenerme a flote. He llorado. Muchos creen que llorar no
sirve para nada, pero para mí ha sido y será siempre un medio para
desahogarme. Es cierto que detesto mancharme con mis lágrimas, pero
es necesario dejar que el dolor fluya, nos hiera y nos derrumbe. Pues
si no hay derrumbe no se puede construir nuevos cimientos.
Hoy construyo sobre la tempestad que un
día recogí. Observo los pedazos de mi corazón y decido coser cada
pedazo, cada pequeño trozo, juntando una isla de pecado y placeres.
Mis recuerdos jamás podrán ser borrados, del mismo modo que no
podré dejar de sentir amor por aquellos que siempre me han apoyado.
Jamás despreciaré a los que no han estado a mi lado, que no han
sabido apreciarme o comprenderme. No los odio. Tampoco los
compadezco. Simplemente los dejo libres ante el error que cometen. Si
desean volver mis brazos estarán abiertos, pues jamás los he
cerrado o bajado.
Soy vuestro príncipe y os escucho. No
me escudaré de nuevo en el silencio. Ofreceré mis lágrimas y
sonrisas. Estoy aquí.
Lestat de Lioncourt
No hay comentarios:
Publicar un comentario