Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

domingo, 22 de enero de 2017

Príncipe Lestat

Escrito desde mi cuerpo, pero no soy... adivinen.

Lestat de Lioncourt 

Después de décadas de silencio apareció como una estrella del rock convertido en Mesías. Mutó de ser el causante de cualquier gran desastre a ser la fuente de esperanza. Príncipe Lestat se ha convertido en un ejemplo de superación, ruptura de creencias, reformas profundas en el alma y necesitad absoluta de justicia y unión entre los nuestros. El amor yace en cada palabra y es muestra de ello en las distintas relaciones que se encuentran narradas. Es tiempo de encuentros, de sonrisas sinceras, de abrazos fugaces pero intensos, de declaraciones fuertes que te hagan temblar y de abandonar la guerra insensata por la comprensión más intrínseca. Esta es la penúltima aventura ha sido una revolución, aunque muchos no han querido verlo así y se han mantenido fríos al respecto.

Estamos tan acostumbrados a ver muerte, hambre y destrucción en cada cadena de televisión, odio en las calles, desprecio al diferente y a ser sordos ante las plegarias de otros que tal vez esta aventura ha quedado relegada a nada. Muchos tienen el corazón tan congelado como las calles de medio planeta en estos días de duro invierno. Un corazón que ha sido lacerado, humillado mil veces, expuesto a ojos viles y que ahora muestra latidos frívolos y apáticos. Sin embargo, aquí estamos para recordar que la unión hace la fuerza y esta sólo se puede hacer bajo la comprensión, respeto y amor.

Hace tan sólo unos días el mayor ejemplo de persona racista, machista y clasista ha asumido el cargo de mayor responsabilidad en Estados Unidos de América. Un ser que destila odio, venganza hacia los que no piensan como él, asco hacia otras culturas y misoginia. No obstante nos queda esta aventura que nos recuerda que existen milagros, que a los dictadores y tiranos, sean de donde y como sean, terminan aplastados y subyugados por los verdaderos líderes que son el pueblo.

Imaginad que habéis sido convertidos en paria. Igual que Lucifer cuando preguntó demasiado a Dios e intentó ser igual de libre, poderoso e inteligente. Dios, bajo su mandato soberbio, lo desterró y lo aisló. Lestat ha preguntado y experimentado demasiado. Debido a sus numerosos conflictos consigo mismo y el resto se vio solitario. Es un inconformista y un ser demasiado activo. Su mente siempre está filosofando y retándose una y otra vez. Decidió marcharse de Nueva Orleans y caminar por desiertos, junglas, selvas, montañas nevadas y grandes ciudades absolutamente entregadas al consumismo más pueril. Fue de un lugar a otro durante diez largos años. Se olvidó de todo y todos. Quería ser libre. Gabrielle tomó la misma decisión casi al año de vida entre los nuestros. Él siempre buscó el abrigo y consuelo de otros, pero tras las muertes y los desafíos de toda una vida provocó que quisiera tener su rato de pena y soledad. Reconstruyó los viejos dominios de los Lioncourt y se instaló en su castillo de vez en cuando. Entre tanto el fuego arrasaba Brasil, Calcuta y diversos puntos de Europa como Roma. El fuego consumía jóvenes vampiros y locales donde se reunían. Ya no eran tan numerosos como cuando Akasha sembró el terror, pero existían. Los lamentos se multiplicaban y desde la radio se escuchaba un clamor popular: ¡Dónde está Lestat! ¡Dónde están los milenarios! ¡Quién ayudará a los jóvenes! ¡Nos están matando!

Es difícil de asumir que al paria lo necesiten. Es terrible saber que quizá sólo él tiene la respuesta. Un paria que nunca ha sido escuchado, pero que ha sabido escuchar y ver más allá en cada alma. Es posible que por eso muchos desprecien el libro y hayan quedado descontentos. Querrían que el paria siguiera siendo paria y el mundo nunca le agradeciese años de esfuerzo. ¿No es un poco miserable eso? Además, se habla de adelantos científicos para colaborar con los vampiros. ¿Acaso la ciencia nunca ha estado vinculada con los vampiros? La ciencia y la tecnología es lo que siempre ha motivado a Armand. También a otros vampiros. Aunque algunos como Marius desprecia lo frívolo y extraño que puede ser estos adelantos, pese a que ha usado la televisión o la radio para animar las noches de Akasha cuando aún era los más parecido a una figura de mármol.


Bienvenidos todos a la penúltima aventura de Lestat...

sábado, 21 de enero de 2017

Monstruos

Stirling fue un un buen hombre y me pregunto qué fue de él... 


Lestat de Lioncourt


Recuerdo que la noticia de la muerte de Merrick me impactó notablemente, pero aún más viajar con todos aquellos seres sobrenaturales a un paraíso perdido, el cual se había convertido en un cementerio. Fue realmente un descenso a los infiernos donde conversar en los distintos y recónditos lugares con cada una de las ánimas allí encerradas, castigadas y olvidadas. Al menos, así lo sentí. Fue demoledor escuchar a de boca de los sobrevivientes, aquellos que habían logrado alzarse sobre la muerte y continuar con unas vanas esperanzas, como se desarrollaron los actos más viles que el hombre puede ocasionar. Era atrocidad tras atrocidad, pero también por parte de algunos Taltos que decidieron derrocar a su rey por medio de veneno. Un rey que era su progenitor, el hombre que los había imaginado y regalado una vida cómoda.

Supe entonces que la codicia había llegado a los Taltos. Tal vez fue debido a los conocimientos de Ashlar, pero él era un hombre bondadoso que se dedicaba a ayudar a otros. Entonces diferí con mis pensamientos, entré en el razonamiento más puro y básico. Comprendí que Morrigan era demasiado celosa, indómita, siempre codiciando y buscando placeres. Habían definido a la mujer Taltos que Mona llevó en su vientre, esa que fue engendrada con esfuerzo y secretismo, como una mujer fatal. Mona tenía ambición, conocía lo que era eso, también codiciaba riqueza; pero admito que para causas muy distintas y diversas a las que Morrigan podría haber jamás alcanzado. Tal vez Alicia, la madre de Mona, influyó desde la tumba. Ella era pretenciosa, salvaje, alocada, alcohólica y amaba demasiado el dinero. En sus últimos años tuvo una decadente vida intentando no ahogarse rápidamente en las botellas de bourbon. Su marido, el padre de Mona, también cayó en el alcohol desde temprana edad. Él murió después de saber que lo único que le importaba, más allá de una cerveza o un whisky on the rock, había muerto en un frío hospital.

Conocí a todos ellos por casualidad. Mi ámbito son los fantasmas. Cada hombre de Talamasca cumple una función. Los más jóvenes están en los archivos informatizándolos, aprendiendo a conservar los objetos y a restaurar documentos. Los que tienen habilidades demasiado asombrosas, por jóvenes que sean, comienzan a investigar junto a los más ancianos. Se convierten, por así decirlo, en ojos, manos, nariz y boca de aquellos que ya se ven impedidos por la edad. El resto investiga o simplemente colabora con la educación de los jóvenes. Pero cada uno tiene un ámbito. Hay quienes indagan sobre monstruos que se creen mitológicos como el monstruo del lago Ness, otros se ocupan de fenómenos OVNI, Taltos, jóvenes con poderes aparecidos a lo largo y ancho de este mundo y fenómenos paranormales. Mi ámbito eran los fantasmas, aunque a veces reclutaba muchachos como Quinn. Él podía verlos. Era un talento. Sabía que los podía ver porque me habían hablado de él. Decían que estaba loco, que veía fantasmas y podía comunicarse con ellos. Fue el mismo instituto Mayfair quien decidió que él no estaba loco. Los médicos del hospital más influyente de Nueva Orleans, con el mejor equipo de psiquiatras y psicólogos, había dado una respuesta contundente.

Pasaron años sin ver a Quinn. Sin poder comunicarnos. Él sí lo hacía con Mona Mayfair, pero los Mayfair están totalmente vetados para la mayoría de estudiosos. Sobre todo, tras la muerte de Aaron Lightner todo se volvió más turbio y decidieron alejarse rápidamente de estos denominados brujos. Sin embargo, recuerdo como David Talbot introdujo en la orden, junto a nuestro miembro fallecido, a Merrick Mayfair. Como he dicho, esa muerte me generó un dolor terrible y un impacto colosal. Sabía que se había convertido en vampiro, pero pensé que viviría siglos. No llegó ni a los cuatro años como ser inmortal, pues dio su vida para salvar dos almas. Por otro lado jamás sospeché que Tarquin Blackwood fuese en realidad un Mayfair, aunque por las descripciones sobre Julien Mayfair cuando era joven, muy joven realmente, debí pensarlo. Ambos son idénticos si observas un viejo retrato del fantasma más famoso de toda la ciudad.


De toda esta aventura sólo puedo asegurar algo y es que Lestat hizo lo que pudo con ambos jóvenes, en su educación como vampiros, y que los fantasmas tienen sus propias historias que en ocasiones, por un milagro, cuentan a los muertos o intentan narrar a su forma. Reconozco que a mí no me importaría que la encantadora Stella Mayfair apareciera para bailar frente a mí. Creo que aplaudiría como un niño encantado. No obstante, sí me sentiría un tanto agobiado si Julien me persiguiera por toda la ciudad.  

viernes, 20 de enero de 2017

Descubrimiento

Jasmine era tan encantadora... debería visitarla.

Lestat de Lioncourt 



Todavía intento asimilar lo ocurrido hace ya más de una década. Asumirlo es fácil, aceptarlo es difícil. Sobre todo cuando te detienes a pensar que a tu lado estuvieron criaturas que sólo cabían en los libros de literatura. Ha sido difícil e intenso el recorrido de todos estos años, sobre todo porque Tarquin se marchó para no regresar. Pensé que sería un viaje a lo sumo de dos o tres años, como el que realizó siendo algo más joven, y que nos trajo a un hombre más fuerte y convencido ante sus principios. Sin embargo, no ha sido así.

Recuerdo cuando Mona apareció como un fantasma en la puerta de la mansión. Tenía el cabello revuelto y pegado a la cara, pues había empezado a llover. Sus ojos verdes estaban sin brillo debido a que ya no había esperanzas. Su piel rosada ya era sólo un recuerdo, porque la palidez de la muerte la había recubierto como si estuviese hecha de cera. Se movía como un autómata y estrechaba con fuerza un ramo de flores, el cual parecía recién comprado para la ocasión. Apenas se escuchaba su voz clamando ver a Quinn.

Por supuesto que la dejé pasar y la acompañé hasta las escaleras, una vez allí, debido al alboroto, apareció su noble Abelardo, nuestro apuesto Quinn, para subirla. Sé que para algunos es un idiota, pero yo aún amaba al padre de mi hijo. Siempre lo voy a amar y más por gestos como aquel con la mujer que más amaba entre todas las que ha conocido. A su modo me quiere, como quiso a mi madre o ha querido incluso a la suya.

Debí sospechar cuando se obró el milagro y ella apareció lozana y feliz. Sin embargo, ¿vampiros? Imposible. Aunque también debí creer que algo más que el viaje había cambiado a mi apuesto jefe. Él parecía menos disperso, pero a la vez aún más congojado como si el mundo ya no le perteneciese. He averiguado esto al buscar algo más adulto para los chicos, Tommy y mi Jerome, y he hallado unos libros donde el protagonista es su maravilloso y encantador Lestat. Habla de como entró en el vampirismo afectando incluso a la vida de su madre. Creí que sólo era una broma pesada, pero investigué y al parecer son ciertos. Incluso aparece Merrick, esa hermosa mujer con apellido Mayfair, en uno de sus libros.

Ahora entiendo que no regrese, que apenas escriba o llame. No me importa. Realmente no me importa. Sólo quiero creer que su alma, aunque haya sido modificado su cuerpo debido a sus poderes, siga siendo la del chico que me cautivó y robó el aliento. Por supuesto, nuestro hijo, que ya ha alcanzado los veinte años, no lo sabe aún. Creo que debo hacerlo. Hace unas noches lo vi hablando con un sujeto que me recordó a la mujer de los camafeos, esa que admiró y quiso tanto tía Queen.



Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt