Es uno de los textos que más me han gustado de Arion, es una carta abierta a comprender a Petronia. Magnífica, sin duda.
Lestat de Lioncourt
A veces la rabia la consume de tal modo
que pierde el control. Es como si se convirtiera en un animal salvaje
herido por todos, sin posibilidad de cicatrizar cada uno de sus
profundos rasguños. Sus ojos oscuros poseen una vida que jamás he
visto en otros. Tiene una belleza mágica con su piel lechosa y sus
facciones duras debido a su cabello negro, largo y espeso. Su aspecto
puede parecer a veces desgarbado, pero tiene una gracia femenina
incontenible cuando decide aprovechar sus pequeñas caderas y sus
delgados brazos. Sus manos son arte, o mejor dicho mecanismos
perfectos para hacer el arte más elaborado en orfebrería. Podría
exponer cada uno de sus trabajos en un museo. Creo que es su amor por
el arte, su creatividad, lo que la induce en diminutas depresiones y
estados de alteración. Ella es consciente que pocos van a comprender
el dolor que aún arrastra. He intentado mitigarlo con amor, pero el
amor a veces no es suficiente.
Nací siendo esclavo. Igual que ella sé
que es ser tratado como escoria, pero tenía un valor algo suculento
cuando fui creciendo. Mis facciones, mi cuerpo atlético y mi mente
despejada lograron que fuera algo más que mano de obra. Me convertí
en el favorito de muchos, en el hijo que no tenían y el amante
insospechado para hombres de todo tipo. No me alegra decir que tuve
que dar mi cuerpo y caricias para sobrevivir, era eso o pasar penuria
y latigazos. Ella nació marcada por la naturaleza con mala fortuna,
pues le fueron concedidos dos sexos. Petronia se convirtió en la
burla de todos. Sus manos fueron primero las de una guerrera de circo
romano, pero como tenía buenos atributos fue convertida en ramera de
todos.
Di con ella por su llanto y es su
llanto el que aún hoy intento calmar. La noche nos convirtió en
padre e hija, hermanos, amantes, compañeros y en unos extraños
amigos que aún hoy luchan por mantenerse juntos. Las adversidades
pueden surgir en cualquier momento fruto de una discusión, pero
jamás nos dividimos del todo. No sabemos vivir solos, el uno sin el
otro. Hemos convertido nuestra unión en nuestra fuerza, en un
símbolo. Mi amor por ella no se extinguirá jamás. Es una llama en
medio de la oscuridad y quizás ese es el brillo que veo en sus ojos,
el poder que encuentro en su alma.
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