Bebe
Muerde su atrevido cuello,
desangra la decadente cortesía.
Hunde con placer tu instinto
y aspira profundamente la libertad.
Vístete con elegancia
de flores marchitas de satén.
Sonríe a la noche, muchacho,
y húndete en la extravagancia.
Agarra a tus víctimas
en este Jardín Salvaje...
de flores rojas y silvestres
que parecen cantar en tu oído.
Bebe de ellos, son débiles.
Bebe porque vivirás eternamente.
Acepta el trato, eres la muerte
también un demonio vestido de ángel.