La llama de la esperanza.
Arjun
El Jardín Salvaje
La crisálida de vidrieras se abrió
dejando paso la luz en las tinieblas.
La belleza se pintó con temperas
y éstas empezaron a derretirse como
hielo.
La oscuridad doblegó a la luz
y la ilusión quedó muerta
mientras que la fantasía desierta
comenzó a florecer en tu corazón.
Y floreció el fuego reparador
la lumbre encendió la vela
y la esperanza se instaló
en mi pecho alejando mi pena.
Te conocí envuelta en raso
y el rojo de tus hermosos labios
contrastaba con la verdad de tu llanto.
Te acogí y te amé, sólo eso hice.