Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

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martes, 20 de septiembre de 2016

Breve inciso: Mar Cambrollé - Lucha Trans.

Las etiquetas en esta sociedad son un gran problema, y sólo causan dolor e indignación a las personas que no se sienten catalogadas correctamente. Al parecer algunos creen que tenemos un código de barras inamovible; el cual que pase lo que pase, quedará ahí. Nos marcan, como se hacía antes con los esclavos o las prostitutas, señalándonos como gente fuera de la organización social, de la sociedad, si no aceptamos las reglas de su juego. Esto no es Auschwitz, pero a veces puedo ver cierta semejanza que me provoca escalofríos.

Pese a no amar las etiquetas no me importa declarar que soy un hombre transexual, el cual está orgulloso de pertenecer al colectivo. Nunca fui una mujer, pues el género no tiene nada que ver con el sexo. La reasignación es un paso que algunos en el colectivo no dan jamás, incluso pueden que ni siquiera terminen aceptando las hormonas por impedimento por diversas enfermedades o presión social. En mi caso, no es así. He logrado llevar mi transición, la cual aún prosigue tras arduos esfuerzos.

Admito que para mí ha sido algo más duro que para estas futuras generaciones, las cuales se están aprovechando de ciertos beneficios que nosotros no teníamos. Pero, si echo la vista atrás, para mí ha sido caminar sobre pétalos de rosa si comparo mi vida, mi lucha, y los problemas que me he encontrado con los altos muros con concertinas que se ha encontrado Mar Cambrollé. Esta mujer, activista y feminista, ha sido base fundamental para lograr muchos beneficios que hoy en día todos disfrutan sin saber que ella, a veces sin necesidad, ha logrado.

La Asociación de Transexuales de Andalucía que dirige me dio las pautas para poder cambiar mi nombre y género en mis documentos, me dio apoyo y conversó con mi madre, la cual a veces se siente frustrada ante la sociedad en la que, por desgracia, aún vivimos soportando insultos. Los mismos insultos transfóbicos, completamente desagradables, que muchos escuchamos de vez en cuando por la calle los ha tenido que soportar Mar estos días por twitter. ¿Su delito? Denunciar la transfobia en un canal de youtube “El toloache. Lo más repulsivo de todo esto, lo más incomprensible e injusto, es que una de las conductoras del programa es una mujer transexual. Esta mujer se ha referido en muy malos términos hacia Mar Cambrollé, así como otros tantos que se han dedico a apoyar, denigrando a los transexuales y la cuha LGTBI de todo el colectivo, insultando y usando términos propios de las cavernas de Platón.

¿No es lo suficientemente duro para todos vivir con la presión social que vivimos para dividir al colectivo? Para pisotearlo, escupirlo y convertirlo en un circo, ¿no lo es? Para mí sí.

Siento cierta indignación, pero también sé que ellos pierden la razón, de tener siquiera un gramo o una pequeña pizca de este, con las numerosas vejaciones hacia el género sentido, hacia el colectivo, hacia la integridad humana y su libertad. Es una falta atroz de empatía, de respeto hacia uno mismo, el intentar humillar a otro donde más duele. Ojalá los jueces actúen rápido, pues la denuncia ha sido ya realizada y no sólo verbalmente en redes sociales.


Si doy esta información, lejos de la temática habitual de mi blog, es porque me siento en el deber, y también en el derecho, de hacerlo. Durante muchos años he sido machachado públicamente por una serie de personas difamándome, llamándome de formas terribles, y si no lo he denunciado ha sido porque sé que psicológicamente estas personas no están bien, ya que se nota a leguas que tienen carencias afectivas. Pero, estas personas que atacan al colectivo al completo, que se jactan en youtube llenándolo de desinformación, y para colmo insultan a una activista con un curriculum intachable, me pierde. Incita que sienta pena, asco y vergüenza de saber que estas personas pertenecen a las siglas LGTBI. 

También, si me lo permitís, debo agradecerle el movilizar a la asociación para que las cirugías vuelvan  a realizarse; pues durante mucho tiempo estuvieron estancadas y muchos tuvieron que irse a seguros privados, teniendo seguridad social gratuita, para seguir su deseo de conseguir su transición. En unas semanas estaré operándome y realmente es algo que agradezco de todo corazón. 

Más información: 

Los motivos: 

lunes, 22 de junio de 2015

Viejas noticias

La próxima semana tendrán más información sobre este hecho, así como una entrevista a Armand. 
¡La Voz de la Tribu no debe ser callada!


Lestat de Lioncourt

Habían decidido salir del lugar de reuniones habitual. Benjamín se había quedado en el edificio que había adquirido Armand en la ciudad. Se alejaban aceleradamente en un flamante deportivo. Molloy conducía imprudente, como en décadas atrás cuando era todavía un simple periodista, mientras que Talbot intentaba concentrarse en los documentos que había logrado gracias a sus contactos, cada vez más estrechos, con la vieja orden que él mismo había dirigido. El tráfico estaba intratable en algunas manzanas, pero cuando llegaron a las afueras el vehículo parecía una bala recién disparada.

—Cuando llegues a la próxima gasolinera estaciona, por favor—David ni siquiera había despegado su vista de los documentos.

Aquellos papeles eran parte de una historia que conocía de primera mano, aunque no la vivió como vampiro. En aquellos años todavía era un humano, aunque con ciertos conocimientos sobre el vampirismo. Tenía el cabello plateado, el rostro lleno de arrugas, unas manos algo torpes y un cuerpo que comenzaba a sentir el peso de los años. Había sobrevivido a años de entrega a una orden que lo había sido todo, pero en aquellos días las noches se volvieron más intensas y se convirtieron en un espectáculo digno de una película de acción. Los informes sobre vampiros se acumulaban en su pequeño escritorio, Jesse Revees había encontrado el diario de Claudia y tuvo encuentros con su fantasma, y Lestat de Lioncourt aullaba por la radio sus populares éxitos de rock and roll.

—Sí—respondió sujetando con decisión el volante.

El retrovisor mostraba una ciudad de Nueva York en calma, llena de tráfico y luces estridentes. Pronto encontrarían la primera estación de servicio, en la cual abandonarían el coche para seguir su viaje por los aires. Debían visitar San Francisco aquella misma noche. Era necesario reunirse con una vieja compañera que había trabajado para el periódico donde él tenía la columna. Hacía décadas que no había entablado relación alguna con ella. Se encontraba ansioso. Según le había informado poseía algunos documentos sobre los hechos y tenía un problema en su viejo apartamento, del cual no había logrado deshacerse.

La estación de servicio tenía un pequeño restaurante, así como un pequeño supermercado, sólo dos vehículos estaban aparcados. Uno de ellos repostaba, el otro estaba sin ocupantes. El dueño de la gasolinera se encontraba en el interior vigilando a dos jóvenes que habían entrado a comprar algunos refrescos, dos de sus empleados estaban en el puesto del restaurante de comida rápida y otro más, el que se dedicaba al repostaje, se encontraba conversando con la joven que, con cierto descaro, coqueteaba con él acariciando su largo cabello negro.

El flamante deportivo descapotable fue presa de miradas de todos los que allí se encontraban, pero pronto perdieron el interés. David descendió primero, acomodando bien los documentos en una cartera de piel negra, Daniel se acomodó los pantalones y echó el seguro del coche. Ambos echaron a caminar, como si discutieran, se marcharon por la carretera y llegados a un punto, donde sólo eran dos figuras desdibujadas, se abrazaron y se alzaron por los aires.

En menos de unas horas se hallaban en San Francisco. Ella les esperaba cerca del estadio. La reconoció pese a los más de veinte años que no cruzaban mirada alguna. Vestía mucho más formal que en los años ochenta, tenía un elegante traje blanco muy sofisticado. Su cabello, que siempre fue largo y rubio, estaba bastante corto y era de un tono más oscuro. Pero su rostro, siempre enigmático, poseía los mismos rasgos que él una vez había amado en secreto.

—Hellen—dijo con la voz tomada por la emoción del momento.

Ella lo miró incrédula. Había escuchado su voz, la cual se había mantenido joven y vital, pero su aspecto hizo que la sobrecogiera. Aquellos jeans desgastados, esa camiseta blanca ligeramente arrugada y el cabello rubio, revuelto y espeso era la imagen que siempre había tenido. Era un muchacho, el mismo muchacho con el cual conversaba en las arduas jornadas del periódico. El hombre que le acompañaba le suscitaba ciertas dudas. También era joven, atractivo y tenía una mirada sosegada que la calmaba. Sin embargo, era demasiado estirado. Vestía un traje oscuro, con una camisa también oscura y una corbata a juego. Por su aspecto juraba que era un hombre de negocios, un abogado o banquero.

—Él es David Talbot, un amigo que está familiarizado con los problemas de tu apartamento—comentó con una ligera sonrisa—. Me alegra verte tan...

—Vieja. A tu lado me veo vieja—dijo—. Los documentos son estos, no he tenido valor para escucharlos hasta ahora. Son cintas que grabó Eric Levinson, mi prometido por aquellos días.

—¿Por qué no ha sido él quien ha contactado con nosotros?—interrogó tomando la caja, de simple cartón marrón, que le tendía.

—Porque falleció, Daniel—respondió intentando mantenerse entera—. Aquella fatídica noche falleció. Todos dicen que fue un atentado terrorista, otros que fue error en los fuegos artificiales del evento. Sin embargo, aquí se escucha otra cosa—no sabía como calificar las grabaciones—. Otra cosa distinta.

Molloy abrió la caja y vio una cinta de cassette, una vieja grabadora y una cámara de fotografías. También había un sobre, donde supuso que estarían las fotografías que habían tomado. Él revisaba todo aquello mientras Talbot mantenía la mirada con la joven.

—Habla de un ser sobrenatural que provocaba los distintos incendios, los cuales fueron calificados por algunos científicos como muestras irrefutables de la existencia de vampiros. Sin embargo, usted nunca creyó esos informes, pese a haberlos leído y revisado miles de veces, pues le parecía absurdo.

Su tono de voz y su forma de expresarse había logrado llamar la atención de la mujer, aunque aún más al sentir que le había leído la mente o al menos espiado. Ella tembló apretando sus manos y asintió ligeramente.

—¿Su apartamento queda lejos?—preguntó.

—No, sólo a unos diez minutos caminando—dijo observando a Daniel.

Su piel era llamativa. Tenía una piel lechosa que realzaban sus ojos violetas. Aquel pelo rubio, tan revuelto, parecía brillar bajo las luces del alumbrado del estadio. Él había estado allí. Salía en aquel vídeo. Estaba junto a un joven de cabellos rojizos, mucho más pálido que un ser común, y parecían rugir como si fueran animales. También aparecía un hombre de rasgos árabes llevándose por los aires a un muchacho afroamericano. En aquella cinta, narrada con todo lujo de detalles, hablaba de un desastre de proporciones bíblicas. Las fotografías eran reveladoras. Había cientos de seres en llamas gritando a los cielos nocturnos.

—Bien, vayamos—respondió Talbot.

—No. Sé que sois... Os oí en la radio... pensé que era tan sólo teatro... un modo de ganar dinero... ¡No os acerquéis a mí!—balbuceó y echó a correr.

Pronto se perdió entre la multitud. Molloy quedó con su caja entre sus manos y Talbot simplemente suspiró. No podían ayudarla si ella huía de ese modo. Ambos se perdieron también, pero entre calles más desiertas, y decidieron volver a la gasolinera. Tuvieron que parar a mitad de camino, pues amanecía. A la noche siguiente, cuando regresaron a la radio, Benjamín les esperaba deseando escuchar aquel viejo documento sonoro y poder ver con sus propios ojos las fotografías de Armand, Davis y otros inmortales.  

viernes, 18 de abril de 2008

Dos noticias.



Dos noticias:

Una mala y una buena



resumen: Mala, una imbécil intenta joder mi foro. Buena, me han escrito algo que me ha motividado y mucho.


¿Cuántas veces tendré que decirlo?

Pocas veces tengo tiempo para mirarme al espejo. Me levanto a las cinco de la mañana, termino de repasar lo que hay para la nueva jornada y me conecto al ordenador para reenviar algún mail a mi propia cuenta. Suelen ser correos de informática, cosas que he hecho de prácticas, o incluso para Sectores, últimamente en esta no lo hago porque el trabajo lo realicé dos meses antes de la fecha y ya no tengo nada que ver con esa asignatura. Es increíble que pueda tener tiempo para todo, ¿cierto? Tengo varios foros donde me conecto como administrador o moderador, llevo al día mis asignaturas y tengo unas notas aceptables (menos en contabilidad que me cuesta la misma vida). Intento ser alguien aplicado tanto en mis materias, como en mis obligaciones fuera de lo que llamamos mundo real.

Mi pareja es lo que gasta más tiempo. ¿Por qué? Hablar con mi pareja por teléfono, mensajería o incluso correo normal es tiempo invertido. Si bien, estoy siempre pensando en ella, me siento ante el ordenador para hacer gráficas de informática o para buscar información para alguna carrera y viene su imagen a la mente. Esa sonrisa encantadora, su mirada intensa y esos cabellos que me envenenan.

Ahora la pregunta del millón. Si estoy en casa, estudio, trabajo en mis obras y a la vez mantengo contacto con personas de la red y fuera de esta… ¿por qué demonios una imbécil me juzga? Lo digo por una usuaria de mi foro, bueno ya no lo es.

Se ha dedicado a decir que doy pena porque “doy miedo” a las personas con mis “post”. A ver pequeña anormal, patética cucaracha o rata de alcantarilla. Mi personaje no da miedo, la historia es así y si soy un guerrero lo soy. Si te jode, te aguantas. Cuando se entra en un foro se acatan normas y las de mi foro son bastante sencillas.

1. Admitan que este foro está creado para la total y libre creación de literatura y rol erótico. Además también de guerras que pueden tener contenido algo violento.

2. Admitan que hay personas de distinta sexualidad.

3. No quiero machismo ni feminismo.

4. Créense un personaje por usuario. Todo aquel que tenga más de dos cuentas será baneado o sino tendrá que abandonar una cuenta.

5. No insulten a otros jugadores dentro y fuera de los post (por mensajería instantánea)

6. Cuiden su ortografía, este foro no es un móvil

7. No admito topic de menos de cuatro frases de inicio. Es decir, al menos descriptivo como poco. Luego intenten seguir bien los diálogos y expliquen bien qué hace su personaje, no importa lo largo o corto que sea el post, sino que la persona que lo tenga que contestar lo entienda.

8. No hagan spam

9. Dudas de rol o foro al foro de dudas y sugerencias.

10. No se hagan personajes superpoderosos, aquí nadie es omnipotente. Todos podemos ser heridos, pero no asesinados...eso sólo si se habla con el usuario para después crearse otro personaje.

11. No quiero racismo.

12. No pongan links a webs de contenido sexual, poco lícito o de descargas.

Vaya, que duro, que miedo doy…madre de Dios. En ese foro soy Dominic, un amigo mío lleva la administración porque yo tengo falta de tiempo para ello y nos compaginamos. Sabemos bien que quiere uno del otro y tratamos de no cometer errores.

Ahora me pregunto una cosa ¿qué se creen las personas que entran en un foro? Fuera de la red todos tenemos problemas, los administradores igual, no podemos ser amables con todos, sino mantenernos en una línea sin ser duros ni blandos. Todo lo ha hecho no por falta de tiempo, porque todos en los fines de semana tenemos aunque sean cinco minutos para conversar a la mensajería, sino que lo ha hecho porque ha zorreado o intentado zorrear con todos los personajes de vampiria y NADIE ha querido estar con ella. Oh pobre niña boba, nadie quiso llevarla a la cama.

Pues es tu problema, no el mío.

--

La buena noticia es la carta que me han escrito. Es una persona que por lo que he leído escribe también y dice que ahora es lectora asidua mía. Eso me hace sentirme orgulloso, pero sé que me queda mucho camino por delante y tan sólo puedo agradecer una cosa que ha dicho. Esa pequeña cosa es que dejo parte de mi alma en mis escritos. La verdad es que cada personaje tiene un poco de mí, entro en los roles de amigas con mis nuevas criaturas y las pongo a prueba. No importa que sean vampiros cuando en realidad van a ser humanos, no importa, porque lo que me agrada es ver como puedo llevarlos. De nada me sirve un “gran” malo, para que luego vaya a recoger florecillas con los niños perdidos de Peter Pan.

Desde aquí sigo agradeciendo los comentarios vía msn de mis amigos. Sobretodo los de Leila, Maharet, Santi y Mí (repito Mí rey de vampiria) Sión. Ya sabes cariño tu Dominic está muy, pero que muy, necesitado de cariño. Quiero que me abraces, me des esos besos de tornillo y me digas al oído “te amo”. [Léase también tipo crónicas vampíricas: Marius joder necesito tus lecciones, tus riñas inesperadas por ser tan malcriado y tus caricias]

Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt