Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

lunes, 7 de abril de 2014

Regresa

Bonjour 

Nicolas me ha entregado esta carta y yo la comparto. 

Lestat de Lioncourt 



He caído derrotado por completo. No sé como ha pasado y creo que jamás lo comprenderé del todo. Simplemente caí sin remediarlo. Esa sonrisa tuya tiene parte de culpa, igual que el aire de falsa seguridad que a veces te impulsa a desafiar a todos y quizás también esas caricias tan seductoras que me hacen desear que me atrapen para siempre. El telón de mi tragedia ya se ha levantado y la comedia aparece en el escenario. Quiero llorar, pero no me es posible. Deseo hacerlo porque sé que éste amor nos matará consumiéndonos hasta dejarnos sin aliento, fuerzas o deseos de algo más.

Algo en mi corazón quiere convencerme una y otra vez, con un impulso cuasi místico, que tú me amas. Tal vez no hay razones para tener miedo y quizás todo son imaginaciones de un pobre atormentado. Quizás esos miedos infundados sean los que nos destrocen dejándonos ciegos, mudos y sordos. La única cosa que tengo segura, igual que mi futura muerte, es que cuando te veo siento que mi corazón se agita, mis piernas tiemblan y un agradable cosquilleo hace vibrar a todo mi cuerpo.

Ciertamente siempre me has contemplado serio, hundido en mis dudas y preguntas, mientras tú reías a mi alrededor estrechándome, alzándome el rostro e invitándome a otra copa. Sólo ebrio me dejo llevar por mis instintos más perversos, pues quizás ellos son sólo libres olvidando la tragedia. Las notas de mi violín suenan desafinadas cuando intento dejarme llevar sin ti, arrastrándome así hasta un mundo pulcro y ordenado, sin embargo rompo en aterradores gritos y termino danzando como si fuera impulsado por el demonio. ¿Eres tú mi demonio? Dime Lestat, dímelo.

Por favor, regresa... tu sitio está conmigo en éste ático y no en las calles de París. 

No hay comentarios:

Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt