Bonsoir mes amis
De nuevo con ustedes y de nuevo con un texto de Nicolas. ¡Un texto para el demonio!
Lestat de Lioncourt
Esta noche podría tocar la melodía
más triste y la más dolorosa. No obstante permite que me adentre en
la sala, incline suavemente mi cabeza y camine intentando no caer a
tus pies. Tocaré para ti como si fueras mi ángel y no el demonio.
Te conquistaré con las notas frágiles de mi violín y sucumbiré a
tus labios. Quiero entregarte otra vez mi alma en cada nota de esta
inventada partitura y arrojarme a las llamas de tu mirada.
Dejaré que mis pies se muevan como en
un pecaminoso vals y ofreceré mi cuerpo al pecado, pues sé que tú
bien sabrás usarlo para satisfacer tus llantos. Terminaré cansado y
sollozando como siempre, prácticamente marchito y buscando la luz
que tú nunca me has otorgado. En la oscuridad yaceremos mientras una
bandada de mariposas negras rodean nuestros pensamientos,
hundiéndonos hasta el mar aciago de nuestros infiernos y finalmente
poder contemplarnos en silencio vigilando nuestras espaldas. Pues
nosotros siempre seremos enemigos íntimos y a la vez amantes
incondicionales. Jamás he dejado de ser el violinista del demonio.
Permitiré que el dolor no llegue a mis
muñecas, las cuales lentamente quedarán lastimadas por el paso de
las largas horas tocando para ti, y dejaré de ser un esclavo para
convertirme tan sólo en un fantasma desdibujado mientras la lluvia
cae en la ciudad. Por favor, permite que te pinte una sonrisa porque
no puedo soportar ver lágrimas en tu rostro.
Por unas horas tú serás Cristo y yo
por ti secaré tus lágrimas como la Verónica.