Estamos con ustedes una noche más en éste mundo lleno de tesoros que no han sido descubiertos. ¿Saben? Hoy les traemos un poema de la mano de Mael. Los poemas no son su fuerte, no vienen acompañado de su nombre, aunque sí los textos. Esta vez es un poema dedicado a Maharet. ¡Oh! ¡Sí! Maharet es la señalada esta noche como protagonista para el recuerdo de Mael y su dedicatoria más sincera.
Lestat de Lioncourt
Entre mis brazos
Deja que te abrace una vez más,
como si mi alma se perdiera
en aquellos senderos de ánimas
donde gritamos un jamás.
Aislaré las risas y las caricias
para cubrir tu alma con ellas,
como si fuera un caro abalorio
que se mece en tu cuello por la brisa.
Estrecharé tu cuerpo con deseo
y besaré tu frente inquieto
mientras contemplo en tus ojos
la inmortalidad y su peso.
Quiero contemplarte radiante
con nuevas esperanzas en tu rostro
y con una sonrisa sensual y exótica
que te haga resplandecer como diamante.
No dejaré jamás tu recuerdo
olvidarse.
Serás mi fuego abrasador en mis noches
y la pasión que haga caminar al mundo
para que al fin, como tú, termine por
revelarse.
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