Sé que imitadores baratos hay cientos.
Todos son el clásico cliché de estúpidos engreídos con gafas de
sol y melena al viento. Hay quienes ni siquiera son capaces de
enumerar mi lista de cualidades, apreciar mi maldad o comprender
básicamente porque hago lo que hago. Soy un ser que necesita amor,
comprensión y diversión. Me convertí en un hombre de acción nada
más tener cierta conciencia de mí mismo. Entiendo que es divertido
ser yo, pues jugar a los vampiros puede ser inclusive gratificante.
Pero ustedes, pequeñuelos, no son siquiera la sombra del muchacho
irresponsable que llegué a ser.
El paso de los siglos ha convertido en
pétreo mi corazón. He matado, codiciado, provocado y creado mis
propias reglas que, con aire triunfante, después he derrumbado. Sin
duda, soy único. No necesito que todos me adoren para saberlo, pero
es gratificante y divertido. Soy carismático, adulador ocasional y
egoísta. He caminado por el cielo y el infierno. Me gusta pensar que
he corrido las aventuras más extrañas que un inmortal puede
codiciar, pero, pese a ello, me siento vacío. Ese vacío lo llenan
los aullidos de los fanáticos que viajan en peregrinación hacia los
lugares donde me encuentro. Sí, como en el concierto. Aún lo hacen.
Me llevan rosas amarillas y me piden que regrese. ¡Ja! Y cuando lo
hago, señores míos, destrozo a los timadores de poca monta.
No soy egocéntrico, pues sólo aprecio
que no soy tan débil como pensaba en un principio y, por suerte o
desgracia, he sobrevivido al odio, venganza y desprecio del destino.
Me he arrojado a los brazos de la muerte riéndome a carcajadas, y
ella, con total dignidad, se ha dado media vuelta. Soy prácticamente
inmortal, pues pocas cosas lograrían matarme. Y, sin embargo,
siempre está el deshonesto que cree, en su simpleza, que puedo a
llegar a ser bueno y convertirme en su héroe.
Yo sólo disfruto del momento, sin
importar las consecuencias, y desprecio a todos aquellos que se
jactan de mi poder.
El príncipe ha vuelto y trae una
historia nueva para narraros...
Lestat de Lioncourt
No hay comentarios:
Publicar un comentario