Bonsoir mes amis
Condenado es un texto que os deja Nicolas de Lenfent dedicado al mismísimo demonio.
Lestat de Lioncourt
Condenado
Mírame soy el monstruo que has
construido, cruel y déspota, que pide que acabes con él. Quiero que
me arranques las alas como si fueran las de un insecto y me arrojes
al suelo golpeándome con la peor de tus miradas. Permití que me
abrazaras con las pesadas cadenas del deseo y ahora tiemblo mientras
me arrastran hasta tu cama. Si me vas a condenar que sean con
furiosos besos mientras muero en tu lecho, perlado de sudor y con el
placer marcado en mi cuerpo. Me enamoré del timbre de tu voz y como
tus manos deforman mi cuerpo. Estoy muerto pero vivo a tu servicio.
Mi alma está condenada con pesadas cadenas, las cuales marcan mi
figura con yagas infectadas. Siento el veneno va directo a mis
sentidos y como lentamente se van apagando.
Por favor, necesito que me liberes de
ésta tortura. Ya no puedo permanecer en pie desafiando la fragancia
que emanas y mantenerme incorrupto. Tenía nombre y pecados, pero tú
me bañaste en tu fuego causando un nuevo nacimiento. Seamos
cómplices del pecado o simplemente acaba conmigo. Pero antes te
ruego que vuelvas a besarme como aquel día, acariciando mi figura
con tus garras ásperas que pronto despedazarán cada trozo de mi
ser.
Ya no quedan fuerzas para el ser que
habita éste cuerpo. Mis ojos están ciegos y mi aliento se
entrecorta. Estoy acabado. He apostado perdiendo desde antes de
aceptar el trato. Tienes la obligación y el derecho de mirarme antes
que caiga de bruces de nuevo, me retuerza en el suelo y solloce una
vez más. Mis lágrimas curarán tu ego y lo engrandecerán hasta que
te conviertas en un espectro tan poderoso que domine por completo el
destino de otro iluso. Ya no soy quien era, ni siquiera mi rencor me
mantiene vivo. He fracasado.
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