Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

lunes, 30 de junio de 2014

Tus lágrimas...

Tus lágrimas es un texto que ha realizado Avicus como memorias, aunque cortas, de Zenobia.

Lestat de Lioncourt


Te recuerdo como si fueras una bailarina bajo la lluvia, danzando entre la dulce sensación de frescor y la pesadez de las ropas empapadas, alzas tus brazos convertidos en alas en busca de la luz. Una criatura convertida en un ave de paraíso perdido, completamente arrasado por la mentira y la codicia, buscando la libertad que nunca se le concedió. Pensamientos de mujer, rostro de porcelana y carácter de niña atemorizada. La lluvia que había empapado tu túnica no era más que perversas lágrimas de dolor, hermosas rosas carmesí que brotaban salpicando la tela, y tus manos temblaban completamente empapadas. Parecías tan débil, pero a la vez emanabas una fuerza irresistible.

Me encontraba en mi hogar, a cientos de kilómetros de árbol que siempre creí que me protegería, contigo entre mis brazos, atrapándote como ramas y raíces. Te habías convertido en mi compañera, mi hija, mi hermana, mi preocupación, el ser más vulnerable que había conocido en mucho tiempo y aún así tan sólo eras una desconocida que me pedía desconsoladamente amor. Sin embargo, mi amor ya era tuyo. Dejé mi corazón en tus dedos, bombeando palabras inconexas, mientras besaba tu rostro.


Tu recuerdo permanece, como mis sentimientos, pero no estás aquí. Te encontraré Zenobia, pues pertenezco a tu lado como tú perteneces al mío.  

No hay comentarios:

Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt