Cartas amarillas y manchadas
por las lágrimas no derramadas.
Rogando al tiempo y sin aliento
buscando en la mentira lo cierto.
Buscándote en la vida nuestro camino
donde los robles no tapen la esperanza,
porque sé que está en nuestro destino
amarnos hasta perder la cabeza.
Sentimientos refugiados en ruinas
donde nadie los encuentre en esta vida.
Atesorado porque son el mapa
hacia la ciudad de nuestras almas.
Llegó el día para poderte amar
sin remedio y dejándonos caer en el
deseo
donde no seremos capaces de calmar
el ardiente sabor de mi eterno beso.
Te amo
Gracias por ser todo lo que una vez deseé tener.
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