Armand ha dejado un nuevo experimento por el cual, cuando lo atrape, llorará lágrimas de sangre.
Lestat de Lioncourt
Experimento: 025
Nombre: Operación Maquillaje de
Parvulario.
Cuestiones del experimento:
¿Cuál es nuestro límite?
¿La paciencia nace o se hace con el
paso de los años?
¿Un catatónico es paciente de forma
infinita?
¿Un rotulador de tinta permanente
puede marcar un rostro inmortal para siempre?
Sujeto del experimento: Lestat de
Lioncourt
Lugar: New Orleans, Villa Lioncourt
Fecha: 20/03/2014
Fases del estudio:
1.- Conseguir rotuladores de diferentes
colores y grosor de punta. Es importante que rece “permanente” en
algunos de los laterales o en la propia caja.
2.- Encontrar un sujeto de estudio que
pueda ser manejable: Dormido o catatónico. Se prefiere catatónico
porque su nivel de paciencia es mayor.
3.- Tomar un taxi para el
desplazamiento.
4.- Si es posible tenga ayudantes con
algo de imaginación.
5.- No revelar el plan a un superior
(Marius) o alguien que tenga remordimientos de conciencia (Sybelle,
David,...)
6.- Poner en práctica, con
determinación e imaginación desbordante, la Operación Maquillaje
de Parvulario.
¿Qué es el maquillaje de parvulario?
Los mortales cuando son simples niños
suelen pintarse cara, manos e incluso parte del vientre con
rotuladores. En ocasiones es difícil limpiar las marcas de los
dibujos. En ocasiones son relojes, besos, muñecos o pequeñas líneas
asemejándose a bigotes.
¿Qué debemos hacer?
Recogeremos el cabello del sujeto, si
lo tiene largo, y comenzaremos a dibujar al azar cualquier dibujo.
Mis favoritos son penes, palabras como “Rey de los idiotas” y
otros dibujos varios. Y por supuesto cuanto más crueles mejor.
Realización:
Me dirigí con Benji hacia la mansión
de Lestat. Allí se encontraba recostado en la cama, casi desnudo,
con los ojos fijos en la nada y el cuerpo tenso. Sus dedos parecían
engarrotados y se asemejaban a garras. Sus ojos parecían los de un
muñeco sin vida. El mentón estaba apretado. Tenía el cabello
revuelto y tuvimos que recogérselo.
Con cuidado sacamos de nuestras bolsas
los distintos rotuladores, de distintos colores y grosores, y
comenzamos a dibujar y colorear cada figura. Reconozco que fue
nuestra mejor obra.
¿Qué ocurrió? Nada. Él ni siquiera
se percató, sin embargo David acabó encontrándonos y nos persiguió
por todo el jardín. Después nos obligó a lavar a Lestat. Debo
comentar, pues es necesario, que algunas marcas aún perduran y puede
apreciarse un pene con abundante vello púbico pintado en la frente.
Consecuencias:
Marius y David han decidido negarme
cualquier visita a Lestat. Benji ha perdido cualquier privilegio
sobre cualquier aparato electrodoméstico que pueda usar para sus
juegos. También han secuestrado nuestros rotuladores. Es una lástima
porque había comenzado a tomarle afecto al color violeta.
Solución:
La paciencia en un ser catatónico es
infinita, pero si te descubren lo tienes jodido.
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