Bonjour
De nuevo Zenobia tiene el privilegio de llevarse un poema de Avicus. No sé como se lo tome Mael, pero el poema es bueno a mi parecer.
Lestat de Lioncourt
Flores silvestres anidan en tu cabello,
corriendo como liebres por los campos
nocturnos.
Puedo encontrar en tu pecho un ave en
el nido
que desea desmesuradamente la libertad
en cada latido.
Tu rostro está dibujado en un libro
diurno
donde las oras y laudes llevan tu
nombre escrito.
Ensalza tu alma la pasión contenida en
frasco de cristal
mientras tus faldas se mueven por mi
último suspiro vital.
Encierra a este hombre que en ningún
tiempo poseyó juicio
y que susurra a la vida con sus labios
pegados a tu cuello.
Mientra siento que tus piernas y brazos
son ramas de laurel florido
que no pueden ser cubiertos por la tela
de tu vestido.
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