Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

lunes, 16 de junio de 2014

El vampiro

Archivo Talamasca cedido de D. Talbot.

En éste archivo volvemos a saber algo de Jake, un hombre de la orden, que ayudó a David y a mí en cierta ocasión.

Lestat de Lioncourt 

Hacía años que no le enviaban ningún documento referente a indagaciones en México. Había una pequeña colonia de adorables ancianos ingleses, así como algunos jóvenes que no alcanzaban la treintena, viviendo en aquellas tierras cálidas Jake Wilson, un viejo conocido, vivía en Distrito Federal con algunos compañeros, compartiendo casa y mesa. Talamasca siempre tiene pequeñas sedes, lugares donde la investigación se centra en algunos fenómenos. Es bien conocido el territorio por avistamientos de OVNIS, pero no son los Objetos Volantes No Identificados el problema.

La orden había impedido que todo correo dirigido a David Talbot llegaran a sus manos. Debido a mecanismos internos habían detectado los paquetes, sobres y cualquier notificación a su nombre. Sin embargo, comenzaron a ser más permisivos cuando éste, en un afán de respeto, decidió compartir situaciones paranormales, salvo de casos de vampiros cercanos a él, a cambio de ayuda o colaboración.

La noche del 12 de Junio del 2014 llegó a sus manos un sobre, de color marrón y tacto rugoso, con un matasellos de urgencia. No era un correo al uso. Parecía algo que corría prisa. Se encontraba en Talbot Manor, a pesar que le había dicho a Lestat que no regresaría a su antigua vida y propiedades. Era una mansión inglesa, con tierras fértiles y un pequeño lago cercano. Un lugar muy agradable, lejos del mundanal ruido, donde se encontraban algunos archivos y por ese motivo se encontraba allí.

—Señor, correo—dijo uno de sus mayordomos.

—Está bien—murmuró concentrado en los libros que se amontonaban en las cajas que enviaría a New Orleans.

Cuando se percató del paquete lo abrió sin rodeos. Dentro había un par de folios manuscritos, como se solía hacer antes, donde se relataba una curiosa historia. Talbot se sorprendió y echó a reír, aunque para un mortal siempre es difícil encajar ciertos asuntos.

“Estimado David.

Sabemos que no estás muerto. Nos informó la Orden que no debemos acudir a ti. Recuerdo la última vez que te vi. Si no recuerdo mal, querías información sobre un pasajero y un barco. Te urgía demasiado saber cómo vivía y qué hacía.

Nos avisó, como he dicho, la Orden que tú ya no eras el mismo y que tu viejo cuerpo había sido enterrado con honores. Ellos se enteraron, como nosotros mismos, por un libro que salió a la luz. Todos nos conmocionamos al leer semejante historia. Yo mismo me he escandalizado. No sé como ha podido ser posible, pero al menos ha servido para que existan nuevos novicios interesados en jurar, respetar y amar nuestro mundo, el cual creo que también es el tuyo.

El caso que te presento puede parecer duro, imposible y extraño. Sin embargo, son varios testigos los que afirman que en Mérida, Yucatán, hay seres extraños. No sabemos si tan extraños como tú y los tuyos. Necesito confirmación y si estos son como ustedes, asesinos de canallas o un peligro para toda la sociedad.

Uno de los relatos más impactantes el de una joven que cuando ocurrió el suceso, hace cuatro años, ella contaba con 21. Era noche cerrada cuando sucedió y, por varios motivos, tuvo cierto impacto en ella. Le ruego que lea con detenimiento las siguientes líneas:

«Había ido a una fiesta que organizaban mis tíos, pues era la fiesta de 15 años de mi prima. Una fecha tan señalada debía ser celebrada por todos los miembros de la familia. La cena duró hasta entrada la madrugada, junto con los respectivos brindis, los dulces y por supuesto el baile, la música y todo lo que una fiesta como tal debe tener. Sin embargo, justo antes del tramo final de la fiesta decidí salir a un parque cercano, está a pocos metros y linda con el jardín que poseen.

La noche estaba calmada, la fiesta estaba a mis espaldas y yo me encontraba rodeada por mis primos, los cuales tenían aproximadamente mi edad. Conversábamos sobre qué otras actividades hacer, pues no teníamos sueño. Era una hora cercana a la media noche y vimos a un hombre salir de su vivienda, con un perro de gran tamaño y pelaje negro, que comenzó a rondar el parque y que se fue con el animal. Después, tras varios minutos, apareció de nuevo dirigiéndose hacia el final de la calle.

No habló, pero su aspecto me impactó.

Tenía los ojos claros, algo hundidos, una piel muy lechosa para ser del país y el pelo rubio, casi dorado, muy revuelto y corto. Era extrañamente delgado, tenía una ropa muy clásica y sus uñas parecían filosas. Como he dicho no escuché su voz, pero sus movimientos eran erráticos y parecía buscar algo en plena oscuridad con la única compañía de su animal.

No quise darle importancia ni que aquello fuese el centro de toda conversación, pero todos nos quedamos un poco desconcertados por su aspecto. Sin embargo, decidimos regresar a la fiesta. El parque es un lugar tranquilo, en parte tiene ruinas arqueológicas y está bien cuidado. Además, teniendo en cuenta que nuestros familiares estaban cerca, nos sentíamos protegidos los unos con los otros. Éramos un grupo de nueve jóvenes, contando conmigo, que decidieron pasar allí la noche, con las estrellas de fondo, contando historias de terror de todo tipo. También estuvimos bromeando con comentarios habituales, viejas historias familiares y algunos libros que habíamos leído.

Estaba a punto de amanecer cuando todos se marcharon dentro, pues deseaban preparar algo para el desayuno y adecentar la casa. Si bien, yo me quedé fuera en el jardín observando como el cielo se oscurecía antes de ver un hermoso amanecer, uno de los pocos que he visto de principio a fin en mi vida.

Entonces, lo vi.

Aquel tipo se acercaba de forma acelerada a la casa, no corría de forma normal sino que parecía dar enormes y rápidas zancadas. Cuando llegó a su vivienda se encerró, echó todas las persianas y corrió las gruesas cortinas negras. La casa quedaba a una de la de mis tíos y pude presenciar con total nitidez muchos de sus movimientos.

Tras el desayuno, casi cuando íbamos a volver a casa, quise preguntarle a uno de mis primos mayores. Él contaba con casi 25 años cuando le insistí en que me contara algo sobre el vecino. Él me miró largamente, frunció el ceño y giró su rostro hacia la vivienda.

“Le llaman el vampiro. Su casa permanece a oscuras y sin ruido todo el día, por la noche hay vida y ves luces. A veces suena algo de música clásica, jazz o incluso blues. No es música que alguien de la zona escucharía y lo sabes, además su aspecto es raro... Pocas veces lo he visto a lo largo de estos años y sabes que llevamos viviendo aquí una década, pero desde antes él vive en la zona. Su aspecto no varía, su forma de vestir es muy clásica aunque a veces el traje está arrugado. Tiene ese perro negro desde hace más de cuatro años. Eso es... todo lo que puedo decirte. No te acerques a él.”

Pensé que era un excéntrico o un loco, pero he vivido algunos fenómenos en casa. Fenómenos paranormales que ya investiga su organización. Hay varios fantasmas que desconozco, que vienen a mí, y me persiguen sin saber siquiera qué desean. Es algo desesperante. Si bien, eso es todo lo que puedo decir.»

Hay otros relatos similares y nosotros mismos nos hemos puesto en contacto con vecinos, vigilado la zona y visto sus extraños comportamientos. David, sólo quiero que me confirmes si es o no un vampiro y si puede ser tu amigo.

Se te aprecia,
Jake”


Su respuesta fue rápida.

“No. No está en Distrito Federal. Puede que exista otro con un perro ¿quién sabe? No se sabe la verdad. No sé quien puede ser. No soy yo quien pueda decir el nombre de todos los vampiros que existen en el mundo. ¿A caso crees que tengo tanto talento y poder? Hablas con un recién nacido, prácticamente, y no tengo tantos contactos entre los nuestros.

Sólo te diré que si desaparecen personas ya sabes qué puede estar ocurriendo.

Sobre lo demás, si buscabas un pretexto para que yo me comunicara contigo, o te contara algo, has fallado.

Espero que estés bien.
  1. Talbot.”


David envió al correo la carta y prosiguió con la evaluación de los libros que enviaría a New Orleans y los que debía enviar a la biblioteca de Talbot Manor.  

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Gracias por su lectura

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Lestat de Lioncourt