Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

sábado, 28 de septiembre de 2013

Lucha

Autor: Avicus
El Jardín Salvaje


Lucha


El calor despiadado de la batalla,
las heridas son múltiples y profundas
las almas van buscando la victoria
con la potente voz del tambor
y los hombres al fin se creen dioses.

La hora, el tiempo de las bestias,
la compasión quedará perdida.
El eco de la voz de los ancianos,
el estandarte tejido con nuestra sangre
y los escudos de madera y metal
resplandeciendo bajo el sol.

Mírate y mírame una vez más,
somos dos colosos rugiendo
para romper el silencio de las piedras,
el murmullo de los ríos y lagos
y el mecer de las ramas de los robles.

Somos ofrendas a los Dioses de los valles,
los mismos que gobiernan cielo, tierra y agua.
Pisa con fuerza el fango de la derrota
e intenta enterrar a tus muertos antes del anochecer.
Llora por aquellos que amabas y te amaron,
esos que jamás volverás a ver en pie.

Grita con furia, no olvides la furia.
Tú eres un guerrero, jamás pierdas el coraje.
Levántate, puedes seguir luchando.
¡Mírate los cayos de las manos!
La espada sigue en tu poder, así que lucha.
La victoria es nuestra ¿pero existe esa dama?

Cánticos, ofrendas, poemas y emblemas.
Alza tus armas, grita por la libertad
y ahuyenta a tus miedos y tus enemigos.
Antes de morir, si lo haces al fin, piensa en ellos.
El poblado, las mujeres que has amado...

Cuando llegue tu hora que sea peleando. 

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Gracias por su lectura

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Lestat de Lioncourt