Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

domingo, 3 de noviembre de 2013

La Inmortalidad by Mael

Cuando la furia te vence y la ira no te deja ver más allá sientes la derrota tomándote por los hombros, como si fuera un ángel compasivo. Los secretos que ocultas de todos como si fuera pecado, esos que no quieres desvelar para no verte más débil cada día, pueden aflorar como si fueran un trozo de corcho. Saber que todo en lo que has creído se quema como viejos libros en la hoguera, los mismos que tú escribiste para no olvidar quien eras pero que ya no importa. Con el paso del tiempo nos volvemos más nosotros mismos, nos encerramos en la verdad que conocimos y cuando ésta queda destruida te percatas que no queda nada de ti.

El mundo olvida los nombres de dioses que amaban, ¿cómo van a recordar el tuyo? Por mucho que vivas durante milenios tendrás que presentarte continuamente y ver como todo lo que conociste se pierde. El legado inmaterial no existe y si existe nunca será tuyo. Te conviertes en un caminante lleno de orgullo barato y con las manos ásperas por tanto luchar.

Pero entonces te arrodillas llorando bajo la lluvia, hundes tu mano en el barro y sientes la tierra viva. Sabes que ahí está la verdad que todos conocemos y que germina en nuestro pecho. Olvidas entonces los fracasos y te apiadas de tu propia estupidez. Terminas alzándote como los relámpagos marcados en el cielo.


El día que te percatas que has vivido tanto como para que el hombre llegue al borde de la locura, ese día, sabes que una nueva revolución está a punto de iniciarse en cuanto rompa sus cadenas. Quieres estar presente simplemente porque has estado siempre ahí, tanto tiempo observando te dio la necesidad de contemplar cientos de lunas y miles de estrellas. No importa ya nada. Sólo la lluvia cayendo sobre ti en ese momento tan liberador.  

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Gracias por su lectura

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Lestat de Lioncourt