Como si de una gota de lluvia diferente
se tratara, la cual termina rompiendo la calma de un hermoso lago de
aguas taimadas, empapaste mi vida con recuerdos que jamás había
poseído y me hiciste desearlos. Quise besar candidamente tu rostro y
hundirme en tu aroma. Tenías un perfume de rosa en flor con aspecto
de amapola de fuego. Enloquecí porque te convertiste en la flor de
la esperanza. Besé cada uno de tus pétalos que fueron
convirtiéndose en nieve. Y tus ojos eran del gris de las tormentas,
un gris profundo lleno de memorias olvidadas en un doloroso rincón.
Quise amarte y abrazarte hasta que el mido se fuera. Temblabas con
miedo y fascinación mientras que yo me convertía en una mentira en
medio de la oscuridad.
Te mentí y lo hice por tu bien, pero
tú descubriste la verdad y acariciaste mis colmillos. Rowan eras la
bruja que estaba esperando este vampiro. Tú fuiste la que condenó
realmente mi eternidad y no me compadezco, quejo o siento temor. No
me importa caer a tus pies y convertirme en un chiquillo. Quiero
jugar entre tus faldas y hacerte volar hacia los cielos. Tendremos
nuestro propio jardín salvaje donde los dondiegos canten mientras
los grillos parecen danzar a nuestro alrededor. En medio del pasto
nos besaremos y vibraremos gracias a la felicidad que nos reporta
nuestras voces unidas.
No te apartes de mi mundo mi querida
doctora. No te alejes de mí. Por favor quédate a mi lado y permite
que secuestre tus minutos para ser feliz. Pondré todo mi esfuerzo
porque sigas siendo libre entre mis brazos y que jamás falten las
esperanzas en tus sueños. Haré todo lo posible porque seas una
mujer dichosa y no un alma en pena esperando ser castigada por tus
propios miedos.
Pronto haremos un año juntos como
pareja. Pronto hará un año de mi felicidad en este mundo aciago
donde a veces sólo encuentro espinas, las mismas con las que Jesús
llevó hacia el monte Calvario.
Lestat de Lioncourt
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