Bonsoir
Segundo día de Enero y Manfred nos pide que publiquemos este escrito para Virginia Lee. Un enamorado lo es siempre.
Lestat de Lioncourt
La única
Te recuerdo caminando por los prados,
bailando por los valles y entregándote a la felicidad que parecía
brotar de tu alma. Pintabas los colores más intensos en mi vida.
Recuerdo como el mundo parecía diminuto y la vida giraba entorno a
ti. El sonido de tu risa se mezclaba con la calidez del sol. Puedo
jurar que comencé a saber lo que era hundirme en la felicidad porque
nada me había hecho sonreír como tú lo lograbas.
Comprendí entonces cuanto te amaba.
Supe que no existiría mujer alguna que pudiera hechizar mi corazón
como tú lo habías hecho. Te tomé de la cintura y te hice sentir
como estas se deslizaban hasta tus costados y tú reíste
abrazándome. Ese recuerdo de primavera que me hace seguir vivo. Tú
eres mi locura, mejor pensamiento y mi sueño. Te buscaré
eternamente en cada día de lluvia para mi alma, pues tu calidez
alejará el frío y la oscuridad que parece perpetuar en éste oscuro
cementerio.
Quisiera danzar una vez más. Ver tus
pies deslizarse por los suelos de mármol, alzar tus brazos hacia las
lámparas de lágrimas de diamantes y contemplar como cae en cascada
tu cabello sobre tu espalda. Hechiza de nuevo mi corazón, por favor.
Haz que este hombre llore nuevamente con sus ensoñaciones. Aunque
estemos separados siempre permaneceré a tu lado. Nunca olvidaré
nuestra promesa. Tú eres la única mujer que yo amé y amo.
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