Esto es una carta de Armand a Sybelle, espero que les guste. Él ha permitido que se suba aquí.
Lestat de Lioncourt
La melodía de sus dedos hundiéndose
suavemente en las teclas, tocando más allá de las notas precisas y
acariciando mi oscura alma con delicadeza, siento que el mundo se
olvida. En la canción de cuna que es tu silencio, y en el placer
extraño de tu mirada hipnótica, he encontrado el paraíso
convertido en una tímida sonrisa. Me gustaría abrazarte, parar el
juego de tu impetuoso y habitual concierto, para rogarte que me
abraces hasta perder el juicio.
He soportado tanto dolor, pero ¿podré
soportar tanto amor? Sólo déjame amarte con todas mis fuerzas,
hasta el fin de los tiempos y de nuestra propia existencia. Rodea mi
cuello con tus brazos de ángel, observame con esos zafiros tan
perfectos y di las palabras mágicas. Por favor, pide por mi alma e
implora un milagro mi niña.
Te he amado intensamente desde que te
vi y te sigo amando dolorosamente. Mi amor no ha disminuido, del
mismo modo que mi preocupación. No has temido mis heridas, me has
ayudado a sanarlas y ahora me permites estar en silencio junto a ti.
Sin embargo, no puedo evitar rozar tus hombros con la punta de mis
dedos y apartar los rubios mechones que caen sobre ellos. He visto el
infierno en tus ojos, pero tú me has descubierto el cielo. Permite
que ésta noche duerma a tu lado, como si fuera un niño perdido y tu
mi eterna Wendy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario