Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

sábado, 19 de julio de 2014

Tu precioso silencio

Esto es una carta de Armand a Sybelle, espero que les guste. Él ha permitido que se suba aquí.

Lestat de Lioncourt 


La melodía de sus dedos hundiéndose suavemente en las teclas, tocando más allá de las notas precisas y acariciando mi oscura alma con delicadeza, siento que el mundo se olvida. En la canción de cuna que es tu silencio, y en el placer extraño de tu mirada hipnótica, he encontrado el paraíso convertido en una tímida sonrisa. Me gustaría abrazarte, parar el juego de tu impetuoso y habitual concierto, para rogarte que me abraces hasta perder el juicio.

He soportado tanto dolor, pero ¿podré soportar tanto amor? Sólo déjame amarte con todas mis fuerzas, hasta el fin de los tiempos y de nuestra propia existencia. Rodea mi cuello con tus brazos de ángel, observame con esos zafiros tan perfectos y di las palabras mágicas. Por favor, pide por mi alma e implora un milagro mi niña.

Te he amado intensamente desde que te vi y te sigo amando dolorosamente. Mi amor no ha disminuido, del mismo modo que mi preocupación. No has temido mis heridas, me has ayudado a sanarlas y ahora me permites estar en silencio junto a ti. Sin embargo, no puedo evitar rozar tus hombros con la punta de mis dedos y apartar los rubios mechones que caen sobre ellos. He visto el infierno en tus ojos, pero tú me has descubierto el cielo. Permite que ésta noche duerma a tu lado, como si fuera un niño perdido y tu mi eterna Wendy.



No hay comentarios:

Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt