Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

jueves, 21 de agosto de 2014

Mis sentimientos más profundos

Armand dice que me regala este texto, pues son sus sentimientos. Tengo miedo... algo quiere hacerme.

Lestat de Lioncourt 


Dicen que los amores reñidos son los más queridos, aunque ni siquiera sé si lo nuestro puede considerarse amor o simplemente una obsesión que nos desgarra por dentro. He podido notar su desprecio en sus ojos, clavados en los míos, sin permitir siquiera que pudiera decir algo a mi favor que él quisiese escuchar. Han pasado muchos siglos desde que nos conocimos, pero aún así las viejas rencillas siguen abiertas. Son como profundas heridas que no se cierran. Momentos en los cuales perdimos demasiado.

Recuerdo cada palabra que me ha dedicado como un poema que se aprende sin esfuerzo. Me siento estúpido al sentir celos y rencor cuando dirige su mirada lejos de mí, como si me temiese y a la vez compadeciese mi vida. Nunca se ha permitido el lujo de saber cuánto sentía por él, pues sin duda mi forma de amar es intensa y perversa. Si bien, todo es distinto.

Poder confesar mis sentimientos es en vano. Ya conoce bien cada debilidad que poseo, que él es uno de esos amores turbios que no puedo apartar y que posiblemente mi dolor es el suyo. Ambos nacimos para conocer la oscuridad, vencerla y finalmente desearla hasta perder el conocimiento. Sin embargo, me encantaría besar sus labios y susurrarle al oído que lo deseo. Mis manos han soñado con tocarlo íntimamente, pasando mis dedos por sus cabellos rizados hasta perderse por su nuca y cuello. He deseado miles de abrazos, pero él jamás me ha estrechado con mimo y necesidad. Soy un arquetipo de villano que deben tener todos los héroes, por eso nuestro odio es tan perfecto como el amor que nos dedicamos. Sus labios de santo, o mejor dicho de idiota descuidado, son idóneos para esconder secretos y callar verdades.


Me gusta como me desnuda a veces, sin necesidad siquiera de rozar sus dedos conmigo. Contempla mi alma, se deja engullir y me habla con cierta cadencia. Puedo descubrir en él aún cientos de pecados, aunque el mayor de todos es su presencia frente a mí. Sólo una vez descubrió mi verdadero amor, se sorprendió y prácticamente huyó de mi presencia. Tanto que nos hemos hecho, pero tan pocas caricias y demasiados actos viles. No obstante sigo soñando con sus brazos alrededor de mi cintura estrecha, los míos sobre sus hombros y mis labios sobre sus párpados. Quiero tenerlo, lo codicio, pero sé es un juego eterno al gato y el ratón.  

No hay comentarios:

Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt