Lestat de Lioncourt
Un saludo, Lestat de Lioncourt
ADVERTENCIA
Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.
~La eternidad~ Según Lestat
sábado, 26 de diciembre de 2015
Extraño amor
Lestat de Lioncourt
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Dos mitades de una historia
viernes, 4 de septiembre de 2015
Mi condena
sábado, 22 de agosto de 2015
Ensemble pour l'éternité
jueves, 15 de mayo de 2014
Love in the darkness
sábado, 12 de abril de 2014
My liberty
lunes, 25 de agosto de 2008
Sex
Cada vez más delgado...costillas a mí...costillas a mí
Hace años que no escuchaba este tema, es de los pocos Mc que aún respeto.
Sex
Recostado en la cama sin pensar en nada, con la luz del sol bañando mi piel y la brisa veraniega otorgándome más calor del que mi cuerpo podía soportar. Comenzaba a sentir que el sudor recorría mi piel, intentando refrescarme, pero ardía por la fiebre del deseo y a la vez por los más de treinta grados que rondábamos allí afuera.
Mi toso se movía agitado, me quité la camiseta y me quedé tumbado en la cama. La ventana estaba abierta, aunque las cortinas ocultaban un poco lo que sucedía en la habitación. Mis manos se pasaron suavemente por mi vientre hasta el borde de mi pantalón. Cada dedo bordeó la goma de los boxer, luego la correa que pronto desapareció y quedé a solas con un pantalón que gritaba ser arrancado. Sumergí mi mano en mi entrepierna, palpando mi erección entre mis ropas y pronto la excitación aumentar.
Y es que pensar en ti es el peor de mis pecados, haces que desee destrozarte con el movimiento de mi pelvis. Recordar tus gemidos en medio de la noche, de la mañana o a cualquier hora, es parte del encanto de amarte.
Acabé por quitarme el pantalón, quedarme desnudo y echando las cortinas. Agarré el mango de mi espada, lo apreté y jadeé por la lujuria. Deseaba aparecer como Atila sobre tu piel, devastarla y dejar que no volviera a crecer necesidades en ti, necesidades de otro hombre.
Pronto enloquecí y algunos gemidos aparecieron en mis labios, tu nombre en un murmullo, la almohada aguantando los movimientos de mi cabeza alentando a que me acomodara para el momento final. Ese instante vino, fueron segundos, mientras esparcía en el aire mi simiente, la esencia del placer y el lívido, lo que me hacía sentirme más un animal que un hombre. Entonces, sólo entonces, me quedé tranquilo con mi sexo entre mis manos manchadas de ese líquido pastoso y blanquecino.
Quiero tocarte, acariciar cada milímetro de tu piel y lamer cada rincón de tus ingles. Que resuenen tus gemidos con los míos, que el corazón estalle dentro de la cancel de nuestras costillas y abrir tus piernas para otorgarte la violencia de cada embestida. Quiero que toques las estrellas con las yemas de los dedos mientras muerdo tu cuello, tus hombros y tus senos. Te amo, eso no lo dudes, por ello deseo la complicidad de nuestros cuerpos, al igual que lo son nuestras almas.
viernes, 29 de febrero de 2008
Dominic a Shun (Sión)
Hace unas semanas que llevamos desarrollando un rol en un foro y quiero dedicarle este texto a mi pareja, la cual también lo es en la vida real. Te amo.

A mi adorado y admirado Shun
Desde hace unos años intento olvidar los miedos que secuestraron mi alma en un pasado, un pasado que sigue persiguiéndome como si fueran cadenas. Estoy cansado, pero no dejo de luchar contra mi destino y sé que lograré al fin alcanzar las puertas de la felicidad. Estoy perdido y aún así logro esbozar una sonrisa. El motivo de este gesto son tus caricias, tus dedos sobre mi piel, tus endemoniados besos y nuestros fogosos encuentros. Hecho de menos tu lengua rodando por mi figura, hasta mi sexo, y luego tus manos palpando ese mismo camino. No sé qué es peor si ocultar este paraíso o perderlo por siempre. Quiero soñar junto a ti, envejecer junto a ti y todo lo que me queda por vivir que sea tu lado. Sin embargo sé que el amor es algo que se rompe, se desgasta y queda usado mal colocado en una estantería. Pero yo no quiero que ocurra esto, no lo deseo, aunque no lo podamos vivir cara a la galería. ¡Qué más da! No importa, no quiero que me tomes de la mano mientras deambulamos por la ciudad. ¡Qué más da! Si puedo sentir tus labios en un callejón a oscuras y poder palpar tu rostro entre mis sábanas. ¡Qué más da! Que les jodan a todos esos que te quieren separar de mí, que se traguen su rabia y sus estúpidas creencias. ¡No me importa si tengo que esperar un poco más!
Te amo tanto, tanto que no concebiría mi vida sin ti. Suelo arrastrarme quejumbroso y por el suelo cuando no te tengo. En las noches me imagino tu cuerpo atado a mí, sin embargo estoy solo ahuyentando miedos. Me aferro a mi almohada, dejo escapar unas lágrimas, muerdo las sábanas de rabia y golpeo la pared. Necesito palpar tu piel, tus labios con los míos y sentir el calor de tu interior. Vivir lejos de ti es el mayor de los calvarios, lo sabes bien porque tú también lo vives y conoces bien mis sentimientos. Quiero casarme contigo, casarme en un rito salvaje y oscuro. Nuestras almas unidas en una maraña de latidos que golpean mi pecho. Pero debo ser paciente, tener consciencia de que no puede ser como deseo y que debo callar mis palabras para que nadie conozca nuestro amor.
Siento envidia, odio, tristeza y rabia cuando observo a otros enamorados de las manos. Pero como te he dicho, sé esperar, tan sólo es la espera de una eterna paz. La guerra algún día finalizará, todo acabará con un suspiro y un gemido esbozado de tus labios. Podremos amarnos como todos ellos, además sintiendo lo especial que es un abrazo bajo la luz tenue de una farola. Saborearemos cada instante como si fuera el primero y el último de todos ellos. Nuestros corazones al final estallaran al igual que nuestra esencia en el orgasmo.
Te he esperado tanto, durante tanto tiempo…que ya no importa si tengo que hacerlo unos cuantos años más. Todo merecerá pena, todo, en cuanto podamos vivir este sentimiento sin complejos, ni miradas de asco. Te adoro y adoro tu voz que aun ronda por mi mente con aquellas frases que me hacen delirar. Te estaré esperando, donde nos dedicamos caricias y palabras de amor aquella noche, a la hora acordada de aquel día…cada noche…durante toda la eternidad.
Te amo Shun
Dominic
Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt