Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

lunes, 30 de septiembre de 2013

Je t'aime a mourir

La sinfonía ejercía su poderoso magnetismo y se alzaba rozando el encantador papel pintado. El vitrola tocaba el vals de Violeta y el fantasma de Julien Mayfair bailaba en aquella habitación. Ya no existía la pequeña biblioteca, la hermosa mesa de caoba de Michael ni ninguno de los muebles modernos. La cama de hierro volvía a estar próxima a la ventana y ésta estaba abierta dejando que la brisa nocturna penetrara en su interior. Las cortinas se movían de forma espectral como si el fantasma jugara con ellas.

Lestat subió precipitadamente los escalones de la vivienda Mayfair. La barandilla temblaba como si cientos de personas se encontraran en la sala divirtiéndose como en la época de Stella. Al borde de ésta se hallaba la figura menuda de cabellos negros y ojos firmes. Era la nieta e hija de Julien Mayfair. Junto a ella se hallaba Julien tomándola por los hombros con una sonrisa desafiante.

-Bonsoir mon fils- no había visto que moviera sus labios.

Sin embargo, el sonido de la puerta principal al cerrarse provocó que la casa volviera a su estado habitual. Los espíritus que estuvieron atormentándolo se esfumaron como el humo de un cigarrillo. Él tenía el rostro congestionado. Sus ojos violetas se clavaron en el pequeño pasillo hacia la entrada. Su figura atlética parecía menuda porque se hallaba algo encogido. Aquellas presencias siempre le perturbaban.

-Lestat

La voz de su esposa, la doctora Rowan Mayfair, le arrancó cualquier atisbo de miedo. Pues, más que miedo era inquietud y sobrecogimiento. Aquellas almas sin cuerpo por siempre atrapadas en New Orleans viviendo a ratos cerca de la luz y en otros momentos en medio de la pétrea oscuridad.

Llevaba un traje blanco impecable, pese a las gotitas de sudor que habían resbalado por su cutis de mármol, y lo lucía con sencilla elegancia. Sus pasos bajando los primeros peldaños fueron calmados mientras meditaba si confesar su visión. Rowan le miraba con sus ojos grises centelleantes desde el inicio de la escalera.

-Rowan- murmuró abriendo sus brazos para recogerla entre estos y cerrar los ojos aspirando su aroma- Je t'aime ma cherie. Je t'aime a mourir.


Ella sonrió acariciando sus cabellos dorados enredando sus largos y finos dedos en los mechones de su amado. Ambos sabían que su amor se había convertido en un revuelo en la familia, ya fueran los vivos o los muertos. Había dejado a Michael aunque seguía manteniendo una relación cordial y formal, sin embargo él sí era un Mayfair y Lestat no. Él era un intruso en los planes de la familia. Sin embargo, se amaban y no importaba las trabas.  

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Gracias por su lectura

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Lestat de Lioncourt