Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

domingo, 28 de septiembre de 2014

Di mi nombre

Aquí tenemos a Lasher. Ya saben. Texto del viejo fantasma. Digamos que está dedicado a Julien. Oh, Julien ¿por qué eres tan vulnerable? Aunque te terminó haciendo fuerte. 

Lestat de Lioncourt

Se derrama sobre la alfombra el carmín cálido de tus víctimas. Son ríos maltrechos que empapan la madera infectando la habitación con el último aliento. Puedes ver su mirada vacía, sus ojos fríos y las rosas floreciendo en su camisa de pureza invernal. Contempla tu crimen, la liberación del pecado y el mal. El demonio cantará para ti, bailará a tu lado. Por favor, coloca esa melodía que tanto nos gusta para que pueda entonar la dulce canción en tu nombre y en el suyo. El sueño se hará profundo. Esto sólo será una pesadilla. Enterraremos sus restos en el jardín, aunque siempre está en pantano. ¡Aún huele a pólvora!

El disparo fue perfecto. Fue un trueno en mitad de la apacible noche veraniega.

Esta es la sinfonía del pecado por poder. Ya has lanzado tus cartas del tarot. La muerte sonríe invitándote a seguirla. Las muñecas hechas de paja, cabellos y dientes humanos, sonríen aplaudiendo tu arrojo. Te has convertido en el príncipe del averno, ¿no te gusta? Tan hermoso, tan delicado, tan atractivo...

Provocas con tus ojos de niño huérfano. La locura de tu madre no pudrió tu sensibilidad. Tú eres mejor que ella.

Toma los hilos de las marionetas y danza con ellas. Todos harán lo que tú deseas. El cochero está ahí abajo, esperándote, para deshacerte de ese pobre infeliz. ¡Vamos! Las cortinas se mecen como si fueran fantasmas, el espectro desea huir, ¿puedes escuchar sus lamentos? ¡Míralo! ¡Está muerto! Nosotros lo hicimos juntos. Nosotros decidimos por el bien de la familia. Es el bien de la familia. Has hecho lo correcto. Nadie te juzgará. La sangre de tus dedos sólo será un mal presagio.

Envuelve su cuerpo como si fuera una oruga, tómalo entre tus tiernos y fuertes brazos, pues hoy tenemos que ir a un funeral. Lleva tu sombrero favorito, hay que ir elegante.

¡Me amas! Sé que me amas tanto como me odias. Me necesitas. Sé que me llamas en las noches para que te susurre palabras de amor. Nadie te ama como yo. Nadie podría amar a un monstruo de bellas facciones. Tus cabellos ondulados son suaves, tu mentón es fuerte y tus ojos de diablo son pecado de diamantes azules. ¡Te quiero! Que risa. He dicho que te quiero.

Escúchame. Nunca podrás liberarte de tu carga.

En mis brazos lo hallarás todo. Podrás seguir impune de cada uno de los delitos que ocurren en ésta casa. Tus negocios sucios jamás se descubrirán. Para todos eres un héroe. No hay maldición más hermosa que ser amado. Y yo te amo. Eres especial. Tú eres mi bruja favorita. Eres el hombre que todas desean en sus noches de placer, en sus días soleados y en el altar. Pero, yo sé tu verdadero ser. Tienes el corazón negro. Has perdido hace mucho la lucha contra mí. Harás lo que yo precise, pues sabes que la familia agradecerá nuestros servicios.

Te amo. ¡Te amo! Te amo...


¡Di mi nombre! ¡Di mi nombre otra vez! ¡Invócame!

No hay comentarios:

Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt