Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

viernes, 9 de mayo de 2014

Amistad

Una conversación que no salió en los libros, un fragmento que se borró en el recuerdo: la mistad de Ashlar y Rowan. 

Lestat de Lioncourt 


—Siempre la he contemplado como si fuera alguien real. Mis mayores miedos se los he susurrado cerca de su oído y he reído creyendo que podía moverse. La he amado como a una hija, vestido con trajes de seda y obsequiado palabras tiernas que nunca le he dado a nadie más—dijo mirando fijamente a la muñeca que había en la vitrina.

El cabello ya era escaso, pues los siglos no perdonaban y empezaban a tener un efecto devastador en la pequeña obra de arte, sus ojos eran profundos y azules y sus manos parecían estirarse hacia él. Rowan escuchaba en silencio con los brazos cruzados en una pose algo femenina, pero firme como la que podría tener un hombre. Sus pequeños hombros se encogieron con un leve escalofrío, pues aquel juguete parecía cobrar vida mientras él hablaba.

—Desde que la vi me enamoré—admitió.

—Ellas me recuerdan a todo aquello que he perdido—susurró—. Ya te lo dije.

—Son cosas superfluas—comentó aproximándose a ella para tomarla por los brazos mientras la miraba directamente a los ojos.

Rowan poseía una mirada gris, profunda y hermosa; Ashlar se perdía en ella rápidamente, como cualquier otro, debido a los poderosos sentimientos que transmitía. La bruja le había contado varias veces la historia de Lasher, pero él no sentía rencor hacia ella o su esposo. Comprendía que hubiesen matado a los que podían ser los últimos de su especie, sin embargo, no podía acusarlos de algo más que sobrevivir.

—Ya no puedo ser la mujer que fui antes, aunque dudo que alguna vez yo...—bajó la mirada y observó aquellas gigantescas manos finas agarrándola, tan parecidas a las de su monstruoso hijo como distintas—. Cuéntame tu historia.

—La sabrás en su momento, ahora deberías ir a descansar—susurró apartándose de ella mientras controlaba su irresistible deseo de besarla.

Rowan le parecía encantadora, frágil y fuerte a la vez, muy inteligente y alguien en quien podía confiar a pesar de todo. Había encontrado un par de amigos, pues tanto Michael como ella eran para él unos amigos, en medio de un bosque de soledad repleto de muñecas. Samuel, el enano, no lo entendería porque nunca entendía nada; él deseaba abrazar a alguien más y llamarlos amigos... nada más.


El Taltos que había sido condenado a vivir solo debido a sus errores, tan pesados como los siglos que caían sobre su figura esbelta, sólo deseaba ser amado y comprender de nuevo hasta que punto era cálido un abrazo, una caricia, un beso y unas palabras que bañaran su corazón con el recuerdo de algo que ya no era posible.  

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Gracias por su lectura

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Lestat de Lioncourt