Durante largos años he publicado varios trabajos originales, los cuales están bajo Derechos de Autor y diversas licencias en Internet, así que como es normal demandaré a todo aquel que publique algún contenido de mi blog sin mi permiso.
No sólo el contenido de las entradas es propio, sino también los laterales. Son poemas algo antiguos y desgraciadamente he tenido que tomar medidas en más de una ocasión.

Por favor, no hagan que me enfurezca y tenga que perseguirles.

Sobre el restante contenido son meros homenajes con los cuales no gano ni un céntimo. Sin embargo, también pido que no sean tomados de mi blog ya que es mi trabajo (o el de compañeros míos) para un fandom determinado (Crónicas Vampíricas y Brujas Mayfair)

Un saludo, Lestat de Lioncourt

ADVERTENCIA


Este lugar contiene novelas eróticas homosexuales y de terror psicológico, con otras de vampiros algo subidas de tono. Si no te gusta este tipo de literatura, por favor no sigas leyendo.

~La eternidad~ Según Lestat

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martes, 23 de mayo de 2017

No somos códigos de barras.

No somos códigos de barras



Hace años que no me veía involucrado tanto en redes sociales. Huí como huyen muchos después de darme de bruces con la ceguera de aquellos que se dicen libres, pero tienen demasiados muros llenos de estereotipos basados en una cultura patriarcal, cisgénero y básicamente heterosexual. El machismo es una plaga que a veces parece incubarse en nuestro sistema y luego se expande cual virus hasta deteriorarnos, frustrarnos, violentarnos y humillarnos sin siquiera saberlo. Igual que los cánones de belleza, pues en parte están basados en lo anterior.

No obstante, regresé. El asesino siempre regresa al lugar del crimen, ¿cierto? Me he visto de frente con aquellos que no progresan, que no se culturizan, que no avanzan y que se centran en los mensajes que la sociedad les ofrece constantemente. Mensajes que los fragmentan y convierten en prototipos perfectos de una película de Almodovar. Incluso diría que se transforman en los distintos personajes de “La casa de Bernalda Alba” donde las mujeres están distorsionadas y muestran de forma burlesca los cánones sociales de la época.

Estamos en un mundo demasiado diverso como para catalogar con las premisas de antaño, pero también es estúpido catalogar a otros y etiquetarlos con ciertos “códigos de barras”. Ante todo somos personas, seres vivientes y dolientes, que se impulsan a través de este mundo intentando hallar su “lugar”, su “camino” o simplemente “hogar”. Llamamos hogar a casa cuando nos hallamos en ella con pantuflas, pijama y una taza de café o té. Si bien, hogar también es nuestro cuerpo y nuestras almas son las residentes en este. Nuestro cuerpo es nuestro hogar, templo o simplemente el lugar donde expresarnos con voz, gestos y necesidades.

Muchas veces me han preguntado en qué lugar de “mi transición” estoy o “el cambio” que he hecho. No he cambiado nada, no he transitado. Yo nací siendo hombre aunque mis genitales difieran de los cánones culturales y sociales. La biología no es una ciencia exacta y por ende no puede determinar algo a simple vista. Soy un hombre transexual.

Aquí viene el error que muchos cometemos. Unos transexuales lo hacen al principio de su aceptación, otros continúan así por falta de información y por supuesto están los cisgéneros. El error de creer que la imposición de género socialmente aceptable debe ser usada para enarbolar la bandera y decir lo que somos.

Muchas mujeres transexuales se sienten menos mujeres porque no menstrúan, no tienen pecho desarrollado, no tienen caderas o el cabello se les cae. Comprendo lo importante que es para una mujer, así como para un hombre, su aspecto físico porque nos gusta tener un pelo saludable o un aspecto sano. Muchos nos obsesionamos con tener una alimentación sana, o todo lo sana que podemos por nuestros bolsillos, y un estilo de vida deportista para no caer en el sendentarismo o ataques de estrés. Si bien, ¿es saludable para una mujer transexual obsesionarse con su físico? Es cierto que muchas desean eliminar el vello, pero porque tengan algo de sombra de barba no significa que sean menos mujeres. Hay mujeres cisgéneros que tienen problemas hormonales y poseen vello facial. Del mismo modo que es ilógico que muchas mujeres transexuales se sientan menos porque no tienen una talla de sujetador apropiada, pues hay muchísimas mujeres cis que carecen de pechos o han tenido que ser intervenidas por cáncer de mama. Una mujer es más que lo físico, más que sus genitales, más que un sentimiento de pertenencia a un género gracias a los estereotipos... Una mujer es auténticamente mujer porque así lo sabe pese a lo que diga el espejo.  Si bien, no juzgo a quienes se vean deseosas de tener ese físico porque realmente ellas lo deseen por sí mismas y no porque la sociedad lo dictamine, lo desee su pareja o crean que así serán más aceptadas.

Del mismo modo que muchos hombres transexuales cometen el error de querer una musculatura amplia, una barba frondosa o unos rasgos mucho más masculinos. Incluso hay quienes se frustran por tener mucha cadera o glúteos muy grandes. ¿Acaso no existen hombres cisgéneros con cintura y caderas anchas? Los hay. Del mismo modo que cisgéneros más bajitos o altos, con más o menos vello, con una voz más gruesa o más dulce. Es igual que las chicas. Vamos de la misma mano.

Actualmente llevo vello facial pero es porque los granos son insoportables; pero de vez en cuando me rasuro y me siento tan hombre en esos momentos que cuando luzco vello facial. Llevo colores que se supone que son femeninos como el violeta, el rosa o tonalidades más “dulces” o “pastel”. Creo que el maquillaje, aunque yo no le doy uso, no tiene porqué ser únicamente femenino. Al igual que las faldas, los tacones o cualquier prenda, accesorio o complemento para el cabello. También debo decir que me encantaría volver a tener el pelo largo, pero el calor es insoportable y el cuidado es demasiado. Así que hay que desprenderse de esos miedos y deseos de "macho". Pero al igual que he dicho con las mujeres, ¿qué hay de malo tener barba o vestir de una forma más binaria? Nada. Siempre y cuando lo hagas porque así lo desees tú y no un tercero.

Estoy muy cansado de ver como muchos usan sus genitales como odio hacia su propia persona, los repudian hasta la saciedad y promulgan que eso es “lo normal”. Cada transexual tiene una forma de adaptarse a sus genitales. Muchos que odian estos se basan en una idea que les han inculcado de “si eres transexual debes odiarlos, rechazarlos de inmediato e incluso castrarte.”

La vida no todo es blanco o negro. Somos muy diversos. Deberíamos apoyar la diversidad y dejar de ponerles etiquetas. Simplemente deberíamos sentir la felicidad porque seamos libres de todos los prejuicios. Es difícil, pero tenemos que instruirnos. No obstante, sé que es difícil. Hoy mismo he tenido un par de agresiones verbales porque “no estoy de acuerdo contigo” y entonces venía el sarcasmo, la sorna fácil y los insultos pueriles para denigrar a otros. Personas que detestan su genitalidad pero juzgan a otras por hacer lo mismo. Gente que no para de decir que las características físicas nos hacen ser hombres o mujeres. Burlas hacia los que piensan distinto o se ven afectados más por la problemática de verse en el espejo y amarse.

Sé que no tengo la verdad universal, que puedo estar equivocado, y estoy abierto al diálogo. No obstante, no voy a aceptar imposiciones culturales de género o de estructuras que se dan por genética familiar. Mi padre tenía cadera y no por ello nadie le dijo que no era un hombre. Mi madre, debido a un proceso médico, empezó a tener algo de vello facial que elimina como puede y no por ello dicen que es menos mujer. Tengo amigos con rostros andróginos completamente cisgéneros y heterosexuales y no por ello dicen que son mujeres siendo hombres o hombres siendo mujeres. Dejen los estereotipos, dejen los odios, dejen las burlas y sobre todo aléjense de etiquetas impuestas por otros.

Nosotros nacemos así, no nos creamos o convertimos. Nosotros somos además personas que sienten y pueden vivir su sexualidad dependiendo de sus sentimientos, deseos o necesidades. Nosotros somos personas. Individuos que viven en un mundo muy diverso y no por ello hay que especificar cada partícula de nuestro cuerpo.

No podemos vivir con miedo. No podemos vivir avergonzados. No podemos vivir llenos de prejuicios. No podemos juzgar a otros. No podemos y no debemos.

No somos quienes. No tenemos derecho a juzgar y señalar. Cada uno hace con su cuerpo lo que quiere y cree conveniente. Cada quien hace su vida dependiendo de lo feliz que desee ser. Hay que luchar en conjunto y no disgregarnos.


Si esto no se entiende no me voy a ofender, pero no ofendan a otros porque los primeros ofendidos son ustedes mismos.  No desean que se les juzgue, amenace, burle o denigre y por ende cuando lo hacen con los demás se cargan de hipocresía. Intentan colocar muros demasiado altos. 

lunes, 25 de enero de 2016

Codicia de amor

Ahora lo sabe. Sabe que lo amo. No tengo porqué ocultarlo...

Lestat de Lioncourt


—¿Alguna vez serás sincero conmigo?—preguntó mientras las velas iluminaban dulcemente su rostro. La noche había caído hacía horas. Me había paseado a galope del caballo algún tiempo, regresando a su lado y dejando que el respaldo de aquella confortable silla me diese cierto confort. Pero él arruinó todo con esas palabras.

—¿En qué aspecto?—dije jugueteando con un racimo de uvas.

—Sólo sé que has venido de Francia...—musitó.

—Claro, como las cigüeñas—respondí entre risotadas. Alcé las manos cerca de mi rostro y comencé a dar palmadas contra la mesa. Me reía de él, de su inocencia fingida y de su inocencia real. Era inocente de todo pecado, pues no le concedería jamás el secreto mejor guardado de mi alma. Yo le amaba y no quería que lo supiera, pues era un síntoma de debilidad.

—No te burles de mí, ¿por qué lo haces siempre?—susurró frunciendo el ceño.

Sus ojos eran torvos. Había cinismo en ellos. Podía fácilmente atacarme y destruirme, pero prefería hacerse el manirroto mientras soñaba con días de gloria que no existieron. Tan burgués, tan criollo. Su mirada siempre ha poseído un color verde muy llamativo, el de la esperanza y, por ende, el color que Dios debió darle a su propia voz. Si existe o existió algún Dios, pues aún me burlo de su existencia y divago demasiado sobre ello. En fin, no es el caso. La cuestión aquí, como en ese momento, es que posee siempre una belleza inmaculada envuelta de una maldad que no es fácil de ver. Tiene malicia provocadora y eso me encanta. Desea ser bueno, pero nunca podrá llegar a ser siquiera santo de en mis labios y bajo mi cuerpo.

—Intento quitarle hierro al asunto—dije apoyando mis codos en los brazos del asiento.

—¡Cuál asunto!—gritó exasperado.

—Te centras en lo que sé y no sé; pues puede que no sepa nada, y no en lo que siento—susurré sosegado.

—¿Y qué sientes? Codicia—sentenció con crueldad—. Codicias mi dinero, los lujos, la cubertería cara que te plantan frente a ti con ésta copiosa comida que ni probamos, así como codicias las telas caras de tus prendas llamativas y el contemplarte al espejo como si fueras Dios mismo. Eres el Diablo.

—Sí, poseo codicia—respondí sin poder negar que codiciaba algo, al igual que un cuervo un pequeño tesoro que brilla en la casa de cualquier pobre infeliz—. Sin embargo, codicio algo que tú no me quieres dar.

—¡Te he dado todo!—gritó.

—No—mi cabeza se negó suavemente y me levanté de la mesa.


No me daba su amor. No quería dármelo. Sin embargo, a su lado yo era feliz. Pese a esa tortura me sentía feliz.  

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Mis errores

Rhosh no me cae mal, pero tampoco me agrada excesivamente. Acepto sus disculpas, como el resto, porque comprendemos la situación. Estaré encantado de ir conociéndolo y apreciándolo poco a poco, aunque recuerdo que según él... yo soy un imbécil.

Lestat de Lioncourt


Aceptar tus errores te hace valiente y fuerte frente a los demás, pero sobre todo cuando tus errores han provocado una terrible catástrofe entre aquellos que aprecias, admiras o simplemente tienes un ligero respeto. Durante estos dos últimos años he aprendido a meditar en silencio cada frase dicha, cada gesto ofrecido y también las lágrimas que he podido contemplar en ojos ajenos. Sé que es inútil pedir disculpas ante un hecho que ya ha ocurrido, pues aunque me las acepten las heridas aún permanecen y jamás serán subsanadas.

Hace miles de años era un joven, como otro cualquiera, deseando de vivir nuevas aventuras en mitad de los océanos. Había aprendido a luchar y valerme por mi mismo mucho antes de los diecisiete años. A esa edad, algo temprana para los mortales en ésta época, ya me consideraba un guerrero experimentado en algunas batallas y navegaba por las aguas de los distintos mares. Me sentía orgulloso de mis hazañas, pero aún más de las monedas que había logrado para sobrevivir. Tenía pensado encontrar un lugar agradable donde curar mis heridas, proporcionarme algunos caprichos y comodidades, y tal vez vivir como mercader. Sin embargo, nada es como uno se imagina y los sueños se pueden truncar demasiado rápido.

Muchas veces he recorrido mis últimos pasos en el muelle, preguntándome qué fue lo que ella vio en mí para llevarme ante su corte, acariciar mis mejillas como si fuese una madre amorosa y convertirme en un monstruo adorador de su sangre, su persona y sus caprichos. Me gustaría saberlo, pero lo desconozco. Puede que fuese sólo mi físico y las historias que yo había acaparado, como pequeñas medallas, en los distintos enfrentamientos. Quizás era lo fácil que me parecía mercadear y ofrecer nuevos productos, dialogar con personas de cualquier origen, y hallar confort incluso en tierras cuyo idioma desconocía. No lo sé.

De algo que sí puedo estar seguro es que ella estaba equivocada, al igual que lo estuvo cuando despertó milenios después imponiendo su criterio. Nadie debe imponer su opinión, por muy fuerte que se sienta o interesante que sea su propuesta. Yo lo olvidé. Me dejé convencer por una voz que me susurraba que era la solución a un gran mal. Según aquella voz, que me embaucaba como si fuese una sirena, podía dejar sufrir viendo a los jóvenes derramar su sangre, arder en el infierno y perecer antes de concluir alguno de sus sueños. Como viejo soñador, hombre de paz, y amante de la libertad pensé que podría traer al mundo algo bueno después de todo. Creí que alzándome, ejerciendo mi derecho frente a todos, haría que el dolor cesara y me convertiría en bálsamo para las heridas. El orgullo es un mal que se enraíza en los más antiguos, en algunos guerreros y en todo aquel que se cree ligeramente poderoso. Y mi orgullo me cegó, desplomando a la razón y matando cualquier duda.


Me convertí en un asesino. Maté a una mujer inocente, sabia y pacífica decapitándola en su propia casa, entre sus libros y recuerdos, para hacer lo mismo con su amado creador. Una mujer cuyo nombre es Maharet y que llevo presente conmigo, noche tras noche, rogando por la paz de su espíritu. Y un guerrero, un igual, que había caído en las mismas redes en las que yo me encontraba. Fui un estúpido. Maté a dos seres ensuciando mis manos, las cuales habían estado pulcras desde hacía cientos de años. Volví a ser escuchado, pero para ser temido.  

lunes, 2 de junio de 2014

Sentimientos

Sentimientos son unas memorias de Arion y Petronia, con la colaboración de Manfred, que prosigue nuestros recuerdos, momentos vividos desde hace una semanas, y la traición de Quinn para sus padres inmortales. Esperamos que comprendan el dolor de una madre.


Lestat de Lioncourt

SENTIMIENTOS


Observaba la joya con determinación. Había creado una colección específica sobre reptiles. La serpiente de oro blanco y rubíes estaba sobre la mesa, con sus hermosas escamas de nácar llamando la atención de cualquier rayo de luz. No deseaba fallos en el cierre o algún problema en la estructura. Arion se había enamorado de aquella pulsera, igual que se había enamorado de los anfibios de broche que había realizado semanas atrás.

—¿Qué haces?—preguntó Manfred acercándose a la mesa tras dar varios giros en el aire—. ¿Qué?—susurró en su oído, mientras colocaba sus arrugadas manos sobre los anchos hombros de su creador y amigo.

—Verifico la joya—murmuró.

—¿Es para Petronia?—dijo apartando sus manos mientras buscaba asiento.

—Es colección... aunque...

—¿Aunque?—interrogó sentándose en uno de los elegantes sillones.

Aquel taller tenía también función de despacho. Pocos eran los colaboradores, compradores y vendedores de materias primas que habían llegado a contemplar las numerosas vitrinas de joyas acabadas y las piezas de otras, muy diversas, que eran sólo un proyecto malogrado o a punto de comenzar.

Arion conservaba dibujos muy antiguos, aunque eran piezas que les dio fama y por ello estaban enmarcados. La belleza de las joyas residía en sus manos, la paciencia que ofrecía a Petronia a veces era ínfima en comparación con aquella que utilizaba al crear hilos perfectos de oro.

—Está basada en ella—respondió con cierto orgullo—. ¿Ha regresado? Aún no la he sentido en Nápoles desde hace más de dos días.

—Volverá en un par de noches como mucho.

—Extraño su fuerza proporcionándome escalofríos mientras me contempla en silencio, esperando que diga algo a mi favor y pueda al fin conversar con ella sin una discusión absurda—sus ojos oscuros se posaron en el cuerpo menudo, encorvado y de rostro acartonado, de Manfred. Él comprendía el amor que sentía, pues aún amaba a su hermosa Virginia.

—Ha sido un duro golpe lo que ha ocurrido—murmuró—. Me entran ganas de llorar cuando pienso en ello. ¿Por qué él? ¿Por qué? No parecía mal chico...

—Nos ha traicionado—la voz de Arion sonaba a punto de quebrarse por rabia, ira, dolor y tristeza.

Una lágrima surcó la mejilla oscura del milenario vampiro, pero quien realmente lloraba era su compañero. El Loco se encogía de hombros, con su labio inferior tembloroso, mientras sus manos arrugadas buscaban, sin lograrlo, un pañuelo en sus bolsillos.

Tarquin había dado la espalda a Petronia y ella se encontraba terriblemente afectada. Para todos era una mujer fuerte, desafiante, dura como el mármol que sin importarle nada ni nadie pasaba sus noches tallando hermosos relieves en conchas, nácar o cualquier metal precioso. Pero no, no era así. Petronia tenía un corazón delicado, inseguro y lleno de recuerdos dolorosos que intentaba olvidar continuamente. Arion la había rescatado, tomado entre sus brazos y dado la oportunidad de ser alguien. Ella había tomado la decisión de hacer algo bueno por ese muchacho, pero él, dentro de su nulo juicio, decidió rechazarla y olvidar su honor.

Arion rápidamente giró su rostro hacia la ventana. El balcón estaba abierto, Nápoles caía a los pies de aquellas hermosas vistas y el Vesubio se veía a lo lejos. Todo comenzó con la erupción del volcán, todo. Las estrellas parecían deslucidas por culpa de las luces nocturnas, esas que daban confort al hombre moderno y les alejaba de una soledad justa por sus malas acciones. Las calles parecían desiertas ya que era una hora en la cual casi todos dormían. Pronto, como de la nada, apareció su figura de aspecto masculino y con el rostro compungido.

Petronia corrió hacia él, atravesando la estancia sin reparar en su primera creación. Se echó a los brazos de su maestro y sollozó durante largo raro. Manfred se escabulló como pudo, intentando no dejar restos de su presencia para no molestar.

—Era mi hijo... era mi hijo... yo lo amaba... era mi hijo...

—Sigue siéndolo y algún día verá cuánto daño te ha hecho su irresponsable actitud—susurró tomando la joya para colocarla en su delgada muñeca—. Comprenderá el valor de cada gesto y verá el amor que le profesas.


Ella lo miró en silencio y después deslizó sus ojos hasta aquella hermosa serpiente. No dudó en sonreír ante la belleza de la joya, tomando asiento sobre las rodillas de su maestro y amante, mientras acariciaba lentamente cada escama. Ella, la amante del arte y la orfebrería, estaba triste pero veía en Arion tanto amor que le reconfortaba de algún modo. Quizás amar es eso, tener paciencia para ver la sonrisa que ilumina nuestras noches y olvidar el dolor, ese que nos han causado otros, gracias al bálsamo de caricias que nos ofrecen.  

viernes, 28 de marzo de 2014

El silencio de los árboles

OOC: Esto se lo quiero agradecer a Avicus porque me lo ha regalado. En unos días se cumplen dos años de la muerte de mi abuela, concretamente el día 1 de Abril fue enterrada hace dos años. Él me ha querido regalar este poema porque son mis sentimientos ahora mismo y los ha sabido captar. Gracias.


Te fuiste lentamente y en silencio,
dejando que el camino borrara tu huella.
En tu senectud se podía leer la guerra
en las cicatrices de tu pose regia.

¿Has logrado comunicarte al fin?
Los viejos dioses guardan tus palabras
aguardando tu regreso para que las abras.
Sé que algún día nos encontraremos.

Nunca pusiste a tu alma un precio,
sino que fuiste libre en cada momento
buscando la libertad y el conocimiento
en las raíces de la tierra, tu guía.

Seré el guardián eterno de tu jardín
lleno de dibujos hechos en el aire
mientras movías tu falda en el baile,
ese que conmemoraba la vida que tenemos.

En los árboles encerrados están los secretos,
en los cielos se escapan suspiros de gloria
y en el amor se halla la verdadera felicidad.
Te amé calmado y también te amé con furia.


domingo, 19 de mayo de 2013

Una disculpa


No te olvido ni quiero hacerlo. Jamás intenté abandonarte, no fue ese mi deseo. Si embargo, después de tantos siglos juntos pensé que necesitabas tu tiempo y yo el mío. Unos días que se convirtieron en semanas y éstas en meses. Pero al fin regresé con deseos renovados de mantenerte entre mis brazos firmemente. Quiero pasar noches junto a ti, observando tu alargada sombra en el taller mientras elaboras un nuevo y mágico camafeo. ¿Te has preguntado porque te quiero a mi lado?

Te quiero porque tus dedos en movimiento parecen plumas de un ave multicolor. Te amo porque tus ojos son salvajes, tan fieros como los animales que una vez combatiste en la arena, y tus labios son crueles pero tienen un toque dulce que ocultas para que nadie te dañe. Tus lágrimas son el rocío de rubí que mancha nuestra cama. Te he visto llorar desde que te encontré aquel día. Te veías indefensa con aquel traje escueto y tus tobillos estaban heridos por las cadenas.

Quise tocarte como lo hacían otros hombres, no lo niego, pero preferí acurrucarte contra mi pecho dejando que lloraras. Aquellas lágrimas eran un rocío salado que empapaba mi túnica. Tan pequeña, débil y torturada. No querías llorar, pero te derrumbaste al comprobar que no te haría daño. Creo que fue la única vez que te mostraste al natural, después pusiste tu muro y lo hiciste crecer para mí y para todos. A pesar de eso querías ayudar, pero nadie te escuchaba.

Siempre fuiste una mujer a mis ojos, jamás un hombre aunque estuvieses dotada con ambos sexos. Nunca te he menospreciado como varón, pero para mí eras tan hermosa como Afrodita y podía caer rendido a tus pies con sólo una de sus carcajadas. Sin embargo, jamás lo has visto. Lo único que ves es a tu maestro, el hombre que te salvó al cual estás agradecida, y últimamente al mismo que te abandonó para poner en claro su mente y no su corazón. Pensé que así serías más libre, dejarías de reprocharme que soy tu esclava porque te compré y te hice para mí.

Petronia lo siento, lo siento mucho.  












Personaje Arion
Perteneciente al usuario de Arion en el Jardín Salvaje

lunes, 13 de mayo de 2013

Oye como va


Texto subido al Jardín Salvaje como homenaje a los personajes de Anne Rice. 




Traje blanco de lino cubano, camisa violeta y gafas de lentes a juegos ocultando una mirada intensa en tonos violáceos, pies descalzos enterrándose en la blanca arena y una sonrisa a juego con la pose de caradura. Como si estuviese en medio del caribe se paseaba por el borde de la orilla de la isla de la noche. Sus cabellos ondulados cabalgaban al son del viento mientras sus manos se ataban a los bolsillos de su pantalón.

-Oye como va mi ritmo, bueno pa'gozar mulata-tarareaba una canción agradable con ritmos calientes que había escuchado en la radio. Su pose de canalla en celo estaba sin duda bien registrada, parecía hecha para él. Descaro en los labios, ojos y caminar.

En el borde del cuello de su camisa, cerca del primer botón, hay mancha de carmín rojo. Está casi bañado en colonia femenina y las caricias excitantes de la diosa que acaba de conquistarlo, una vez más, yace a varios kilómetros dormida ajena a que su amante se ha marchado. Rowan era para él el lugar donde debía ir para divertirse, olvidar las penas y echar unas horas de dulces sueños. Su deseo le hacía sucumbir sobre todo porque se dejaba llevar.

Los gemidos de su amante habían sido tan altos que habían hecho vibrar la mansión. Sus uñas se habían enterrado con fuerza en su espalda y él mordió su cuello dejando que brotara su deliciosa sangre. Lento al principio, como si fuese el final de un tango, y después tomando ritmo como una salsa en mitad de la pista para acabar electrocutándose como una genial composición de rock. Sus muslos eran el refugio de un preso de su locura. La amaba, no había dudas, del mismo modo que amaba a Louis. Sin embargo, eran amores contrapuestos, ilícitos, desproporcionados y tóxicos para los tres. Un triángulo vicioso que le hacía caer precipitadamente hacia el borde de la cama.

El sol acababa de descender hacía unas horas, el agua del mar aún era tibia y acariciaba sus pies humedeciendo los bajos de su pantalón. Su sonrisa se ensanchaba mostrando lo enorme que era su boca. Se sentía dichoso de tener dos cuerpos, dos almas, dos vidas dedicadas en pleno a satisfacerlo y aunque era algo que sólo un canalla se colocaría como medalla, él no se sentía ni canalla ni sentía que dañara su honor de caballero.

Llegado un momento se sentó cerca de la orilla y comenzó a escribir el nombre de Louis junto al suyo, pero no muy lejos estaba Rowan. Sólo recordar el placer que le ofrecía la seguridad de Louis, el deseo que le encendía con cada roce, y también la vigorizante sensación de riesgo con Rowan lo mataba y revivía a la vez.

-Deberías pensar en lo doloroso que es para Louis lo que estás haciendo- dijo una voz conocida mientras tomaba asiento a su lado. Los largos cabellos de Armand parecían puro fuego gracias al viento que agitaba su melena como antorcha.

-Lo dice el más indicado- respondió tras un suspiro exasperado- Tuviste que venir aquí, justo ahora, para amargarme la noche.

-Sólo paseaba del mismo modo que tú- dijo con una leve sonrisa intentando aparentar que no le importaba el hastío que le había mostrado.

-Sinceramente, no te creo y si me disculpas iré a volar por los aires lejos de ti, del idiota que no sabe admitir un no- tras aquello se alzó dejando que el viento le llevase de nuevo a su mansión en Nueva Orleans.  

sábado, 4 de mayo de 2013

Oración del vampiro


Dios bendiga a los ángeles
pues son ellos los más cercanos.
Seré Rafael, el sanador de cuerpos y almas,
en esta noche de primavera.

***

La noche grita en el imperturbable jardín
y las lágrimas son el rocío de la mañana.
Hoy es el día en el cual caminarás conmigo,
cruzarás la verja y serás parte de los cazadores.

Mis colmillos ya conquistan tu largo cuello
y clavo en ti dos largas y hondas espadas.
Te abrazo con firmeza para que no huyas,
aunque siento que ni te mueves.

Pronto tu corazón y el mío son uno,
tus manos que aferraban mi camisa
caen a ambos lados de tu dulce cuerpo.
Pronto tú serás uno de los nuestros.

Esa encantadora y pérfida sonrisa
será parte de tu encanto de nuevo
y tus ojos verán al fin un mundo
que aún desconoces por completo.

Verteré en tus fríos y violáceos labios el Don
y vociferaré que soy tu compañero y padre.
Pues, hoy ha venido a las entrañas oscuras
un nuevo iluminado por la inmortalidad.

Te acogeré en mi pecho mientras mueres
para que al renacer seas rosa con espinas.
Nada ni nadie te podrá hacer daño
y lo único que alcanzarás será décadas.

***

Era tu destino,
mi insufrible destino.
Era tu sino,
tu dulce despertar lo es.  


Realizado para EL JARDÍN SALVAJE

domingo, 21 de abril de 2013

Madre en primavera


Primavera entre tus largos dedos,
calidez de nieve y mariposas de hielo
que atraviesan tus ojos de lapislázuli
y que abrazan elevándome al cielo.

Madre, yo decidí darte una vida por la mía.
Te entregué el vals de las mariposas grises,
las cuales se volvieron difuntas
mientras corrías por las calles de nocturno verano.

No pensamos en leyes, dioses y verdades
porque la mentira nos envolvía con crueldad
y el dolor se llevaba tus sonrisas enigmáticas.
Te miré enterrando mis colmillos, porque te quiero.

Vestidos de cálida estepa para la dama
que emprendió caminos en la selva.
Cabellos de sol para la más enigmática hembra
que corrió como una más entre caballos salvajes.

Primavera entre tus largos dedos,
calidez de amante y madre inmortal
que atraviesan nuestros corazones vampíricos
y que abrazan nuestros impulsos otorgándonos paz.  

jueves, 18 de abril de 2013

Literatura


Hoy te he encontrado triste con los ojos llenos de lágrimas y el labio inferior temblando. Tienes el rostro tan pálido que temo tocarte y que te esfumes, como se esfuman los años. Tus manos palpan mi rostro tocando las mismas lágrimas que tú posees. Eres el fiel reflejo de mi dignidad, orgullo, supervivencia, amor, pasión y viejas derrotas. Podría decirse que tú eres yo y yo soy tu, incluso ir más lejos que eres mi hija y mi madre. Te he amado desde que te conocí, te acuné a mi lado desde pequeño aunque primero te vi diminuta y ahora creo que eres mucho más alta que la Luna.

Siempre he caminado a tu lado con el espadón en la espalda, el escudo entre mis manos y la rienda de mi caballo entre mis dedos. La vida es un sendero muy intenso para ambos, tú vas creciendo y evolucionando, eres pasado y presente a la vez, mientras que yo soy un adulto que aún tiene ojos de niño. Quiero imaginar lo que no imaginé a la edad de cinco años, poder ver el mundo con una lupa y correr tras insectos que en realidad son fantásticas ideas a cada cual más descabellada.

Y como he dicho, te he encontrado triste murmurando terribles sollozos. No comprendes como alguien dice amarte sin comprenderte, usarte sin desearte y señalarte con el dedo sin siquiera pararse a mirar tu hermoso rostro. Cada palabra que te compone significa para muchos la vida misma.

L de libertad... porque eres libre ya que siempre estás dispuesta a emprender una aventura.
I de ilusa... porque la fantasía te acompaña.
T de teatro... ya que es parte de tu arte.
E de elegancia... ¿a caso la letra cursiva de viejos manuscritos no la poseen?
R de rareza... cuando te descubren en un pequeño tomo apolillado en una vieja estantería.
A de amor... pues es el amor quien mueve al mundo, sea hacia el dinero o hacia el propio arte.
T de timidez... los grandes poetas podían serlo contigo, pero tú hacías que hablaran durante horas.
U de usada... eres usada día a día y a veces de un modo cruel.
R de realidad... aquello que muestras en tus historias más profundas.
A de alegría... porque no siempre eres lágrimas.

Literatura, mi musa, mi madre, mi hija, mi amante y mi elección. Jamás comprenderé a todo aquel que estudian gramática, lingüística... jamás los comprenderé porque son tan cuadriculados que a veces se dan cuenta que las palabras en literatura dejan de ser palabras para pasar a ser sentimientos.

jueves, 7 de febrero de 2013

Toujours


Dos mundos fundiéndose en uno
bajo la oscuridad más absoluta.
Te encadenaré a mí porque te deseo.
Te haré el sexo más sucio porque te amo.
Seremos dos volcanes entrando en erupción.


Deseo acariciar tu fría y suave piel en ésta noche que parece precipitar con rapidez los minutos, perdiéndose de esa forma cualquier posibilidad de detener el tiempo. Sin embargo, cuando toco con la punta de mis dedos tus húmedos y carnosos labios siento que el reloj se detiene. Tus hermosas esmeraldas parecen fulgurar con una luz que iridiscente y tus pobladas pestañas parecen temblar como tu figura.

Necesito despojarte de las escasas ropas que llevas. Da por hecho que no me importará romperlas, dejando un rastro de jirones y botones por toda la alcoba. Hoy te quiero desnudo en mi cama porque yo seré tu único abrigo. Haré que abras tus piernas para observar mejor tu belleza y entraré en ti sin importarme nada.

Eres mío y te recordaré donde perteneces. Soy tu único dueño, el cual se convierte siempre en un Dios deseoso de su mejor ofrenda. Ya sabes que tienes que hacer. Sólo cierra tus hermosos ojos, echa para atrás tu cabeza dejando tus cabellos oscuros arremolinados contra la almohada, clava tus talones en el colchón, araña mi espalda y engánchate en mis omóplatos, para entonces liberar tu simiente en un escandaloso orgasmo. Sabes que deseo y que necesito, así que ahora tan sólo te queda cumplir tu cometido y hacer que este Dios te bendiga con sus mejores cuidados y caprichos. 

¿Te he dicho alguna vez que amo tu rostro cuando eyaculas? Pareces un ángel perdido en un paraíso demasiado pecaminoso. Tal vez, sólo tal vez, eres un ángel que desciende a los infiernos para que un demonio, a veces cruel, te regale el calor que allí en las nubes no tenéis. 

Je t'aime mon cher... dance d'amour toujours 

domingo, 3 de febrero de 2013

Sucesos paranormales





Personas que no saben diferenciar el rol de la realidad.


Estoy seguro que muchos de mis lectores son cercanos a la modalidad de interpretación literaria que se ofrece en ciertas páginas, algunas son específicamente creadas para esos fines y otras son tomadas por personas para desarrollar su imaginación y creatividad. El desarrollo literario de un personaje entrando en acción, o actuación, debe poseer cierto dominio de redacción, ortografía y léxico.

Sin embargo, no siempre encuentras personas que sepan distinguir el rol de la realidad. Éstas personas a veces creen que son el personaje, se dejan llevar por los “supuestos sentimientos” de éste y trasladan su frustración más allá de las cuentas. Entonces, se dan agresiones y humillaciones públicas. En ocasiones, la propia humillación son la molestia que puede sentir ésta persona y que transmite en cualquier medio conocido (facebook, twitter, tumblr, blogger... ). Para mí son personas que no tienen la suficiente madurez y entereza para comprender que lo sucedido en el rol es en el rol.

También están aquellos que creen conocer a tu personaje porque han leído su ficha, quizás el libro donde aparecen porque no son originales (ya que hay rol de personajes de novelas, series, etc... ) o cualquier otro documento (como otras conversaciones con otros personajes) y esto es imposible. En este caso tenemos una manipulación del rol. Éstas personas cuando son citadas, o se les llama la atención, suelen responder de forma agresiva.

Por supuesto, también están aquellos que no están capacitados para desarrollar éste tipo de sistema. Sus abundantes faltas de ortografía, la carencia de originalidad (cuando plagian a otros frases o tips que pueden ser gestos, palabras que use con frecuencia, etc... ), léxico o no poseen reglas básicas para saber redactar.

En las últimas horas me he topado con una mujer, creo que no llega a más de diecinueve años, que está incapacitada emocionalmente para llevar un personaje. Si bien, no es sólo eso, también es incapaz de redactar con coherencia (o ser coherente con la evolución de su personaje) y posee faltas de ortografía bastantes significativas. Muchos creen que poner mal un acento carece de importancia, pero no es así. Por supuesto, ésta persona se cree conocer los personajes de otros cuando es imposible. Entonces, tenemos a un prototipo de loca neurótica que escupe veneno cuando se siente atacada.

Hace unos días fui plagiado vilmente por un adolescente con serios problemas de redacción, léxico y ortografía. ¡Una persona que no es capaz de escribir completa una palabra y vive con acotaciones es imposible que escriba uno de mis poemas! Es más, es imposible que escriba un estado de facebook que no sea “ola k ase”. No, no estoy siendo injustamente cruel... si lo fuera realmente no dejaría títere con cabeza.

La chica anterior defendió al plagiador y cito:


“Estas armando mucho drama por un plagio”


Pero ella arma dramas porque YO no adulo su rol, pues soy INCAPAZ de adular un rol que es el siguiente:

“Tiene sueño * dice y ríe * ~”

¡Y por el amor de Dios no le respondas con más de seis líneas, porque tarda tres malditas horas para responderte aunque esté en línea!

Sé que no todos están capacitados para rol, también que muchos necesitan una ayuda y que muchas veces no la logran. Yo no tengo nada contra ellos, estoy absolutamente convencido que si se topan conmigo algún día les tenderé la mano para que aprendan al menos nociones básicas de redacción. O, por lo menos, tener cierta paciencia.

¡Sin embargo, con divas engreídas a quien nadie le comenta sus estados no tengo porque ser benévolo!

Ésta persona ha intentado hundir una página donde estoy, tiene tres malditas cuentas (dos personales y una de rol) donde despotrica (o mejor dicho VOMITA) su odio hacia mí y mis compañeros por haber expuesto un plagio.

Ella, según dice, traduce japonés. ¡Perdón pero no me lo creo! Alguien que carece de léxico en su propio idioma es imposible que tenga léxico en otros.

Así, que hoy me reporto como autor y rolero para dejar claro tres puntos:

  1. Mi página es buena, tiene buen contenido, buenos administradores y por lo tanto las personas que la conocen se quedan. No te debo nada a ti, pues en tu página de facebook no tienes más de 500 like y nadie comenta tus estados, tampoco llegó nadie de esa página.
  1. Tu rol y tu personaje SON PATÉTICOS ejemplos para saber qué no hacer. Si tu personaje odia el amor, así como se lo hizo saber a mi Lestat, entonces no tendría pareja ni pondría estados patéticos como “Ohhhhhh Toruuuuuuuuuuuuuuuuu que liiiiiiiiiiiindo estás Toruuuuuuuuuuuuuu”.
  2. No has leído ni un libro de las Crónicas Vampíricas porque lo demostraste al decir que Claudia no tenía motivos para sentirse mal por ser una niña inmortal.
  3. Nadie comenta tus estados, mucho menos aquellos donde nos insultas, así que por favor ahórrate quedar tan patética.
  4. Llevo 12 años con rol a mis espaldas ¿crees que tú que no llevas ni un año me puedes dar lecciones a mí?
  5. Poner “N.” en un poema no significa nada para mí. Pues, según tú N. es mi inicial. ¿Creen que Ángel comienza por N? ¡Creo que no! A no ser que seas disléxica de palabras.
  6. Sabemos que estás obsesionada con Tarquín y ahora conmigo... por favor, ahórrate pegarte un tiro siguiendo nuestras cuentas, personajes y blog.
  7. Madura.


Lamento todo éste discurso... pero tenía que dejar un profundo comentario sobre lo vivido estos días, sobre todo éstas últimas horas. ¡Ah! Voy a denunciar más allá de lo público a Akihiko Usami. Ya estamos poniéndonos en marcha para conocer su cuenta real. Lo lamento, pero como te dije en tu perfil te di la oportunidad de:

  1. Borrar las publicaciones. (No lo hiciste hasta después de insultarme unas cinco veces en tu perfil)
  2. Explicar a todos tus seguidores con una fotografía editada de: HE PLAGIADO comentando qué habías hecho.
  3. Salir de la página, pues personas como tú no queremos. 

martes, 15 de enero de 2013

Una noche más en guerra permanente



La imagen es de un manga de Las Crónicas Vampíricas de Anne Rice. El texto contiene personajes que no son de mi propiedad, sin embargo lo hago como homenaje a su creadora y a ellos mismos. 



¿Qué voy a hacer contigo? ¿Qué? Me miras exaltado con tus ojos esmeralda clavándose en mi. Me odias y me deseas, por eso te llamo idiota ya que no eres capaz de controlar siquiera tus pensamientos. Eres la explosión viva de la cólera y yo simplemente intento acomodar mi camisa. Gritas y gritas con la voz, con tus gestos, con tus pasos solemnes de un lado a otro de la habitación igual que un animal enjaulado, y también lo haces con tus ojos. Me estás gritando Louis, otra vez lo estás haciendo.

¿Y yo? ¿Qué hago yo Louis? Sonrío descarado sin oponer resistencia. Estoy ahí sentado, soy tu demonio favorito, vestido con una camisa blanca abierta que huele a perfume de mujer y los labios pintados por una sonrisa. Ahora mismo me estás odiando, pero ¿yo puedo odiarte a ti? ¿puedo despreciarte por ello?

-No te calles, cuanto más te exaltes más vivo pareces. ¿No ves que haré siempre lo que quiero? ¿Por qué tanto alboroto? Aunque te pido por favor que no te detengas. ¡No lo hagas! ¡Eres tan divertido Louis! ¡Tan divertido!

He llegado a decir eso en voz alta, lo que he estado pensando desde hace más de media hora. Tus ojos van a romper en llanto de un momento a otro. Tienes ganas de derrumbarte pero no lo haces, sólo sigues paseándote y jurándote a ti mismo que no me amarás más. Pero no puedes dejar de hacerlo, lo sé porque siempre me aceptas entre tus brazos.  




sábado, 12 de enero de 2013

Jardín Salvaje





¿Y si te digo que te amo?
¿Me creerías? ¿Me amarías?
Oh, ángel mío, abre tus inocentes alas.
¡Ven conmigo al Jardín Salvaje!

Te haré dueña de mi locura,
te arrancaré el dolor y te besaré.
Caminarás descalzas entre rosas
y te haré bailar bajo la noche.

¡Las campanas ya están sonando!
¡Pronto vendrán a por ti!
¡Por favor! ¡Rezan por nuestras almas!
¡Ven amada mía! ¡Ven al Jardín!

¿Me creerías si te digo que te deseo?
Eres una flor salvaje que anhelo,
quiero tenerte prendida de mi ojal
y hacerte bailar como muñeca de caja musical.

¡Oh! ¡Ven conmigo y camina por el fango!
En este mundo lleno de miseria y dolor,
tú y yo amada mía, sólo tú y yo.
Te convertiré en mi víctima perfecta.

¿No quieres ser amada? ¿Por qué no?
Dame tu sangre y yo te devolveré
besos suaves por tu fría piel
para que vuelvas a la vida una vez más.

¡En el Jardín salvaje hay criaturas hermosas!
¡Las mismas que tienen horribles sombras!
¿Por qué no me crees? ¡Créeme!
Yo soy el hombre capa y colmillos.

¿Y si te digo que te adoro?  

jueves, 27 de diciembre de 2012

Feliz final de año





Lo épico siempre nos llama la atención, deseamos ser héroes toda la vida y cuando tenemos que hacerlo nos acobardamos. Si tuviésemos que alzar la voz por todas las injusticias que vemos estaríamos afónicos, pero somos cobardes y ciegos.

Solemos decir mucho más que todo lo que vamos a hacer. Tenemos miedo a lo imposible y lo posible nos aterra aún más. Creemos que no seremos aptos para luchar, nos vemos débiles ante el futuro y caemos en la preocupación de un "tal vez".

Somos un quiero y no puedo, un estorbo. Y sin embargo, a veces nos envalentonamos y sacamos fuerzas. Creo sinceramente que son esas veces cuando realmente somos válidos, cuando sinceramente vivimos.

Hemos venido a esta vida sin mucho ¿por qué nos queremos ir llenos de riquezas que no nos valdrán nada con el paso de los años? Mejor es quedarnos con nuestros escasos momentos heroicos, con la sonrisa que hemos puesto en otros rostros y con un poco de amor.

Podemos ser amos de nuestro propio mundo, señores de un territorio que otros no pisarán, pero el miedo nos congela. Y cuando se rompa ese miedo, cuando vivamos realmente, y nos demos cuenta de todo entonces seremos Reyes. Yo estoy intentando ser rey ahora mismo, tomar la libertad de luchar. Doy la cara, no la espalda, y tenderé la mano a quien la desee.

Estaré en medio de una nevada tendiendo la mano con una sonrisa cálida, esperando que alguien la tome para que pueda darle un abrazo cálido. Eso es lo que necesitan muchos, un abrazo cálido en un día gélido de invierno.

Espero y deseo que aquellos que tomaron mi mano este año vuelvan a tomarla el año próximo, porque yo tomaré las suyas y les abrazaré deseándoles ayudarlos en el camino más apoteósico que es la vida.



Os deseo, a todos mis lectores y cordiales amigos, un feliz fin de año y un inicio de este que esté lleno de sorpresas. Aún queda mucho de la Navidad y mucho por vivir. Disfruten de los suyos, de esos que aún están, y recuerden con una sonrisa a los que una vez les dieron su cariño y su mano.


Gracias por su lectura

Gracias por su lectura
Lestat de Lioncourt